Una villa para salvar a las tortugas

Tomas Diagne, laureado con un Premio Rolex a la Iniciativa en 1998, ha dedicado su vida a la protección de todas las especies de tortugas en el continente africano.

19 Sep 2022

El proyecto de Tomas Diagne para salvar las tortugas de Senegal le valió ser laureado con un Premio Rolex a la Iniciativa en 1998. Su compromiso implacable con su proyecto lo ha transformado en una de las principales autoridades mundiales en tortugas terrestres, marinas y de agua dulce. Foto: ©Rolex/Eva Diallo

Desde 1976, los Premios Rolex a la Iniciativa forman parte de la campaña Perpetual Planet y han otorgado un reconocimiento a iniciativas que transforman vidas y comunidades enteras para construir un mejor planeta para todos. Siguiendo los valores de calidad, ingenio, determinación y el espíritu emprendedor que ha impulsado a la compañía desde sus inicios, en Travesías presentamos la serie Guardianes del Planeta, con perfiles de laureados en los Premios Rolex a la Iniciativa. Tomas Diagne jamás imaginó que rescatar unas cuantas tortugas en Senegal se convertiría en una sólida carrera de conservación que se expande rápidamente por el continente africano. Ésta es su historia.

La pasión de Tomas Diagne, laureado con el Premio Rolex a la Iniciativa en 1998, surgió de manera tan espontánea que no fue sino hasta años después que se dio cuenta de que había descubierto una vocación que duraría toda su vida: la protección de todas las especies de tortugas —terrestres, marinas y de agua dulce— que habitan en el continente africano.

.

Intrigado desde siempre por las tortugas de su localidad, Diagne tenía unos cuantos ejemplares de sulcata gigante —la tercera tortuga más grande del mundo— en la granja de su padre, en Senegal, de donde es originario. En 1993, convertido en un joven agrónomo, su madre le compartió un artículo escrito por el biólogo francés Bernard Devaux, quien luchaba por la preservación de la tortuga mediterránea. Diagne le dirigió una carta al científico con la idea de conseguir algunos ejemplares; recibió algo muy distinto en respuesta, algo que cambiaría el rumbo de su vida: Devaux le compartió no sólo sus conocimientos sobre el mundo natural, sino sus preocupaciones en torno a la conservación medioambiental. Se hicieron amigos, se encontraron en Senegal y de sus intercambios surgió la idea de crear, en Noflaye, cerca de la capital del país, la Village des Tortues, una aldea centrada en la protección de tortugas poco comunes durante el ciclo reproductivo para su posterior liberación. El interés en el centro fue tal que el primer año recibió 4,500 visitantes, y gracias al éxito en la crianza pudo ayudar a reintroducir especies en la región del Sahel mediante un programa de recuperación de biodiversidad dirigido por la FAO.

tomas diagne
La tortuga sulcata, que sostiene Tomas Diagne en su casa de Joal-Fadiouth, fue la primera tortuga africana que captó su atención a finales de 1992. Foto: ©Rolex/Eva Diallo.

Cuando obtuvo el reconocimiento de Rolex, sorprendido y entusiasmado, Diagne tuvo la certeza de que estaba en el sendero correcto. El apoyo le permitió expandir la Village des Tortues más allá de los límites del terreno familiar y, de ser un entusiasta de las diferentes especies de tortugas locales, se convirtió en un conservacionista ferviente que hoy es una referencia en toda la región.

tomas diagne
Tomas Diagne cruza en canoa el lago Guiers de 35 km de largo, en el norte de Senegal, en busca de tortugas de agua dulce, las cuales examina y mide antes de devolverlas al lago. Los resultados de su extensa investigación se incluirán en la primera enciclopedia de quelonios de África, que está escribiendo. Foto: ©Rolex/Eva Diallo.

El enorme crecimiento demográfico en África amenaza los hábitats y pone en peligro la biodiversidad, y mientras la mayoría de los esfuerzos de preservación en el continente suelen irse a las jirafas, los elefantes o los rinocerontes, los animales más emblemáticos, la labor de Diagne es central en la protección de las 56 especies de quelonios que habitan el territorio y cuyas poblaciones decrecen a gran velocidad. Impulsar las leyes que impiden la caza furtiva, con ayuda del Gobierno, es una de sus tareas centrales, pero él considera que la fuerza más poderosa es la colaboración ciudadana.

tomas diagne
Fascinado por los quelonios desde su infancia, Tomas Diagne tiene su propio criadero de tortugas en su casa en Joal-Fadiouth, Senegal. Foto: ©Rolex/Eva Diallo.

En 2009, Diagne fundó el African Chelonian Institute, cuya tarea, además de la crianza y reintroducción de especies de agua y tierra a nivel continental, tiene un enfoque en la investigación, la educación y la divulgación. El instituto ofrecerá, además, un programa de profesionalización, el African Scholarship Program, pensado para expandirse en las siguientes generaciones de conservacionistas de diferentes países africanos.

tomas diagne
Tomas Diagne mide una tortuga sulcata en la reserva natural de Kyli Alpha, en el oeste de Senegal, donde lleva a cabo uno de varios proyectos de conservación que ayudó a establecer después del éxito de la Village des Tortues. Foto: ©Rolex/Eva Diallo.

Gracias a estas labores, se ha conseguido la liberación de 725 ejemplares de tortugas en cinco años y se ha ayudado a la protección de 10 especies en cinco países distintos. La tortuga erosionada de Costa de Marfil, las tortugas marinas de Guinea-Bisáu, la vulnerable tortuga de caparazón blando y la solitaria tortuga de barro Adanson, que sobrevive en un único lago de Senegal, son algunas de las especies que se monitorean mediante estas iniciativas.

Tomas Diagne, laureado con un Premio Rolex a la Iniciativa en 1998, ha dedicado su vida a la protección de todas las especies de tortugas en el continente africano.
Tomas Diagne y su asistente Awa Wade etiquetan una tortuga marina antes de liberarla en el océano. Las tortugas marinas, junto con las tortugas terrestres, son foco de investigación de Diagne, quien creó el Chelonian Institute, el primer centro de África dedicado a la cría y reintroducción en la naturaleza de tortugas terrestres y acuáticas. Foto: ©Rolex/Eva Diallo.

Para más información visita rolex.org #PerpetualPlanet.

next