La ruta a pie de casi 3,500 kilómetros que cruza seis países de Europa
El Wolf Trail propone algo más que una caminata: atravesar Europa a un ritmo en el que el paisaje sea parte del viaje.
POR: Paulina Espinosa
Una ruta de casi 3,500 kilómetros se acaba de convertir en nuestro nuevo bucketlist. Se llama Wolf Trail y atraviesa seis países europeos (Polonia, Alemania, Austria, Suiza, Eslovenia e Italia) para conectar dos mares: empezando en la costa del Báltico y terminando frente al Adriático, en Trieste.
En total son 3,493 kilómetros y más de 78,400 metros de desnivel, una cifra que equivale aproximadamente a subir el Everest nueve veces. La ruta está dividida en siete etapas consecutivas y fue pensada para quienes disfrutan del senderismo de larga distancia, aunque no es necesario recorrerla completa para formar parte de la experiencia.
Porque el Wolf Trail propone algo más que una caminata: atravesar Europa a un ritmo en el que el paisaje sea parte del viaje.
Dos mares y seis países
El punto de partida está en Hel, una península en la costa báltica de Polonia. Desde ahí, el recorrido avanza hacia el oeste y el sur hasta llegar a Trieste, en Italia.
El cambio de escenario es precisamente uno de los grandes atractivos de la ruta. Los primeros kilómetros transcurren junto al mar y por terrenos relativamente planos, antes de entrar en bosques, pueblos y ciudades históricas. Más adelante, el paisaje comienza a elevarse hasta convertirse en una experiencia completamente alpina.
Por el camino aparecen Alemania, Austria, Suiza y Eslovenia, además de Polonia e Italia. La ruta incorpora algunos de los grandes paisajes naturales del continente, entre ellos los Alpes de Allgäu, la Via Alpina, los Dolomitas y el parque nacional de Triglav.
Una ruta nueva que aprovecha caminos antiguos
Aunque el Wolf Trail acaba de aparecer como una nueva gran travesía europea, sus kilómetros no fueron construidos desde cero.
El proyecto, desarrollado por la marca alemana de outdoor Jack Wolfskin, conecta rutas de senderismo que ya existían para crear un recorrido continuo. Entre ellas se encuentran tramos de las rutas europeas E1 y E9 y de la Via Alpina.
El inicio de la ruta es engañosamente amable. Los primeros 428 kilómetros recorren la costa báltica polaca entre Hel y Świnoujście, una sección mucho más plana que las que vendrán después. A partir de ahí, el terreno comienza a cambiar conforme el Wolf Trail avanza hacia Alemania y Suiza.
Una de las grandes etapas suma alrededor de 1,930 kilómetros y atraviesa diferentes paisajes alemanes, además de ciudades históricas como Rostock. Después llega el momento en que la ruta empieza a ganar altura y se acerca a los Alpes de Allgäu, antes de continuar hacia Austria.
Más adelante aparecen algunas de las imágenes que probablemente se quedarán en la memoria de quienes hagan el recorrido: los Alpes, la Via Alpina, las Dolomitas italianas y los Alpes Julianos de Eslovenia.
El final llega en Trieste, donde después de meses de caminar, el paisaje vuelve a encontrarse con el mar.
¿Cuánto tiempo necesitas?
La respuesta corta: bastante. Completar los casi 3,500 kilómetros puede tomar entre cuatro y seis meses, dependiendo del ritmo, las condiciones y las pausas que cada viajero decida hacer. Además, los más de 78,400 metros de desnivel convierten el recorrido en un desafío físico considerable.
Pero precisamente por eso el Wolf Trail no tiene que entenderse como una experiencia de todo o nada. Sus siete etapas permiten recorrer únicamente una sección. Para algunos viajeros, puede significar dedicar varias semanas a una parte de Alemania o de los Alpes, para otros, elegir un tramo de pocos días y regresar en otro momento para continuar desde otro punto.
La ruta completa puede ser una aventura de varios meses. Una sola etapa ya puede convertirse en un viaje.
La parte que exige más preparación
No todo el trayecto tiene la misma dificultad. La costa polaca ofrece un comienzo relativamente accesible, mientras que las zonas alpinas requieren mucha más experiencia, resistencia y planificación. La enorme diferencia de desnivel entre las primeras y las últimas etapas hace que no sea una ruta pensada para quienes apenas comienzan a hacer senderismo.
También hay que considerar la temporada. Las condiciones de montaña pueden complicarse considerablemente durante los meses más fríos y las tormentas de nieve alpinas pueden convertirse en un obstáculo serio entre octubre y marzo. Por eso, la planificación del calendario es tan importante como la preparación física.
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