México

Destino México x Banorte: cuatro destinos para viajar por México

Cuatro destinos, una identidad, muchas sorpresas. Naturaleza, gastronomía y ciudad, en México hay algo para todos los viajeros. Presentado por Banorte.

POR: Redacción Travesías

Hablar de un viaje por México puede significar muchas cosas. Cambia radicalmente dependiendo el destino. No es lo mismo pasar una semana en una playa solitaria de la Baja, que descubrir una de las grandes ciudades del territorio. El paisaje y el plan cambian con la latitud, desplegando un mundo de posibilidades por todo el mapa.

Desde luego, la forma de viajar también influye. Hay un itinerario para cada viajero. Quienes prefieren descansar en un resort, encontrar la calma y el descanso de programas de bienestar o aquellos que salen para perderse entre calles y rincones secretos. Esta es una guía de cuatro distintas facetas de México, para conocerlo desde su naturaleza, ciudades y costas.

Los Cabos

Los Cabos es un lugar que ha ido creciendo sin perder lo que lo hace especial. Sigue teniendo paisajes increíbles con el desierto y el mar que lo rodea, buena comida y un ritmo más tranquilo del que muchos esperan. Hay restaurantes que cuidan el producto local, proyectos que se sienten únicos y, los jueves, el Art Walk le da vida a las calles del pueblo de San José con galerías abiertas, gente caminando y arte que se siente cercano.

¿Dónde quedarse?

La oferta de hospitalidad en Los Cabos, es una de las más vastas en términos de lujo en México. Pero elegir bien depende menos del nombre del hotel y más de la zona y del tipo de viaje que buscas. En el corredor turístico, propiedades como Solaz o Hacienda del Mar son ideales para estancias de playa activa y familias. En porciones más aisladas de la costa, Zadun es una opción perfecta para encontrar calma en medio de la naturaleza. Para quienes quieren combinar su estancia en la playa, con vida urbana y gastronomía, NEST y Drift son dos buenas alternativas, más boutique y con un perfil relajado.

¿Dónde comer?

Lugares como Acre, Flora Farms y Nao reflejan muy bien lo que está pasando en la escena gastronómica. Acre combina cocina al fuego con ingredientes de su propia granja, en un entorno rodeado de palmeras. Flora Farms es un clásico: comida de temporada, servida entre huertos y jardines. Mientras que Nao aporta una propuesta más contemporánea inspirado en la comida levantina, con sabores bien pensados y una experiencia más íntima que logra con el diseño del lugar. Eso sí, si quieres unos buenos fish tacos, no te puedes perder los Tacos Rossy.

¿Qué hacer?

Para empezar el día, vale la pena ir a la playa, hacer una caminata por el estero y tomarse la mañana con calma. Más tarde, una lancha para salir a ver ballenas en temporada es una forma muy natural de conectar con el lugar. Y por la tarde, pasear por el pueblo de San José del Cabo, entrar a alguna galería, sentarse en un café o caminar durante el Art Walk de los jueves es la manera perfecta de cerrar el día.

Tepoztlán

La principal razón para etiquetar a Tepoztlán como un destino de bienestar es la saludable distancia que mantiene con la Ciudad de México: suficientemente lejana como para no heredar vicios urbanos y convenientemente cercana como para ser un codiciado escape de calma. Más allá de lo obvio, en este pintoresco pueblo mágico se ha construido una oferta de hospitalidad hecha a la medida de quienes buscan una renovación que vaya desde lo físico hasta lo espiritual.

¿Dónde quedarse?

El bienestar empieza con un buen descanso. Afortunadamente, en Tepoztlán hay opciones de sobra para alojarse y encontrar la calma de la naturaleza. Justo a las faldas del cerro del Tepozteco, Amomoxtli es una propiedad boutique de lujo donde la estancia está diseñada en torno a servicios de wellness y un diseño que mezcla guiños contemporáneos y la tradición de la región. Con casi un siglo de historia, Posada del Tepozteco es el clásico por excelencia del pueblo, con habitaciones que han alojado a huéspedes de la talla de Diego Rivera.

¿Dónde comer?

Tepoztlán se forma en buena medida de sus entrañables clásicos, a los que recurren con seguridad quienes llevan visitando el pueblo toda la vida. En el frente gastronómico esa categoría está bien definida. El Ciruelo se ha convertido en un emblema del destino, por su cocina tradicional mexicana, su ambiente y una de las mejores vistas del Tepozteco. Ahí también habría que mencionar Los Colorines, una típica fonda, con los mejores desayunos del pueblo. Y para el postre, desde luego las famosísimas Tepoznieves. Por otro lado, la cocina de Parcela ha llegado a renovar las opciones de Tepoztlán, una experiencia culinaria basada en ingredientes traídos directamente de las huertas que rodean la mesa.

¿Qué hacer?

Para quien busca regresar a casa renovado y en paz, las opciones en Tepoztlán sobran. Desde lo que la naturaleza misma ofrece, como un imperdible ascenso al Tepozteco para sudar y cargar pilas. Pero, también una amplia oferta de tratamientos especializados como los de los Hostal de la Luz, con terapias guiadas como la Hidrochakral, baños de detox en el temazcal o masajes en su spa. En Amomoxtli la experiencia también se complementa con tratamientos y técnicas con hierbas ancestrales, como el Baño Sagrado Mayahuel. O el masaje de chocolate del Hotel Casa de Agua.

Hidalgo

Hidalgo es un destino que se entiende mejor desde afuera. El estado invita a conocerlo durmiendo entre árboles y cocinando al aire libre. El camping aquí no es una moda ni una prueba de resistencia, sino una manera práctica y honesta de habitar su territorio. Sus bosques, presas y valles ofrecen el escenario perfecto para una escapada que sin duda te recargará, pues acampar en Hidalgo es cambiar el ruido por espacio, el itinerario por tiempo, y redescubrir que el lujo, muchas veces, está en lo simple.

¿Dónde comer?

En el terreno gastronómico, es difícil hablar de Hidalgo sin mencionar sus icónicos pastes. Opciones a un lado de la carretera hay muchísimas, casi la misma cantidad que puestos de barbacoa. Aquí, la recomendación es no dejar ninguno de los dos fuera del mapa y probar ambos. Sin embargo, hay nombres que ya son referencia. Asado Don Abel es uno de ellos: un clásico para los amantes de la carne, con cortes y un ambiente que invita a quedarse a echar la sobremesa. En contraste, Sukoi representa lo contemporáneo dentro de la escena culinaria de Pachuca. Su propuesta japonesa ha sabido ganarse un lugar entre quienes buscan sabores más específicos y una experiencia más elaborada, demostrando que la ciudad también se abre a cocinas del mundo. 

¿Qué hacer?

La gran virtud de Hidalgo es la naturaleza. Así que existen sitios como Mineral del Chico, donde los hikers y campistas se dan cita para poder hacer senderismo, escalada, rappel, tirolesas y paseos a caballo. A unos minutos de Mineral del Chico, está también Valle Diego Mateo, una reserva mucho más pequeña que también tiene su propio encanto para los que disfrutan de acampar, con una serie de senderos y una pequeña presa al centro. 

Mérida

La perla yucateca cada día está mejor. No sólo es el punto de partida perfecto para muchos de los destinos culturales y naturales más importantes del sureste mexicano, sino también es un lugar que amerita hacerle varios días en cualquier itinerario. Ciudad de riqueza histórica y culinaria como pocas otras en México, Mérida es una grata sorpresa para quienes se animan a descubrirla.

¿Dónde dormir?

Ya desde la elección de un hotel mientras planeas tu viaje puedes darte una buena idea de lo que te espera en Mérida. Opciones boutique dentro de antiguas casonas porfirianas, renovadas con todas las comodidades y detalles modernos como Rosas & Xocolate o el Hotel Sevilla, ambas propiedades de Design Hotels y en pleno centro de la ciudad. Más a las afueras también está Hacienda Xcanatun, donde se ha recuperado una tradicional hacienda de henequén del siglo XVIII.

¿Dónde comer?

Quizá el protagonismo de Mérida lo toma su escena gastronómica. La cocina yucateca sin duda es una de las más emblemáticas y especiales del territorio y la capital es el mejor lugar para probarla. Las preparaciones tradicionales, como cochinita, sopa de lima o lechón pueden encontrarse en el Mercado de Santiago. Pero, también hay una escena que ha renovado esta tradición, liderada por proyectos como Huniik o Micaela Mar y Leña. Para sacudirse un poco del famoso calor yucateco, nada como una nieve de la Sorbetería Colón o una cerveza helada en Salón Gallos.

¿Qué hacer?

La vida en Mérida se desarrolla claramente en torno a dos o tres puntos neurálgicos. La avenida Montejo es su vía principal, donde en los tiempos del henequén se construyeron impresionantes mansiones como la Casa Museo Montes-Molina o las Casas Gemelas que ahora son museos y vale la pena visitar. En el centro también está la Plaza Grande, vigilada por la Catedral de San Ildefonso, la más antigua del continente. Las calles de la zona también se han llenado de galerías y boutiques como Casa T’HŌ o la perfumería Coqui Coqui, que ameritan una visita. Si quieres algo de playa, el cercano Puerto Progreso, a media hora en auto, es perfecto para refrescarse.

 
  • Compartir

Especiales del mundo

Las Vegas Stylemap

Una guía para conocedores