Europa

Europa después del verano: cuatro destinos para estrenar el otoño

Viajar en esta temporada ofrece un ritmo distinto y espacio para conocer sin multitudes.

POR: Iker Jáuregui

Cuando termina agosto, Europa no se apaga: cambia de ritmo. Las playas empiezan a vaciarse, las ciudades recuperan su pulso cotidiano y el paisaje entra en una de sus transformaciones más fotogénicas. Es también el momento en que las uvas pasan de la viña a la bodega, los mercados empiezan a llenarse de productos de temporada y museos y galerías estrenan buena parte de su programación cultural. Viajar entre septiembre y octubre significa, en muchos casos, encontrar otra Europa: menos saturada, más pausada y especialmente generosa con quienes saben esperar.

Vendimia entre las colinas de Toscana

En Toscana, septiembre y octubre tienen sabor a vino. Las viñas de Chianti y otras zonas vinícolas se llenan de actividad mientras las colinas comienzan a teñirse de tonos dorados y rojizos. Las fechas exactas de la cosecha cambian cada año según el clima y las condiciones de cada viñedo, pero el otoño ofrece además una buena excusa para combinar bodegas con pueblos medievales, caminos entre viñas y una gastronomía que entra de lleno en su temporada de setas, castañas y trufas.

Arte contemporáneo en Arlés

La Provenza no termina cuando se van los bañistas. Arlés conserva sus anfiteatros y calles de piedra, pero también una escena artística que encuentra en el otoño un momento especialmente interesante. El complejo Luma, diseñado por Frank Gehry, convive con exposiciones, fotografía y una agenda cultural que convierte la ciudad en un buen punto de partida para explorar también la Camarga y los Alpilles.

Madeira entre viñas y volcanes

Para quienes todavía quieren calor, Madeira ofrece una alternativa atlántica al verano mediterráneo. La vendimia se celebra durante septiembre y el paisaje de terrazas agrícolas adquiere otra dimensión mientras se recorre la isla entre montañas, levadas y pueblos costeros. En 2026, el Wine Festival se extiende hasta el 13 de septiembre, con actividades relacionadas con el vino, gastronomía y música.

Escocia en tonos dorados, libros y ostras

El otoño convierte Escocia en un territorio para recorrer sin prisa. En octubre, los bosques de Perthshire alcanzan su temporada de mayor color y lugares como Faskally Forest o The Hermitage permiten caminar entre tonos ocres y rojizos. Es un viaje que funciona especialmente bien cuando se busca naturaleza, gastronomía local y noches junto al fuego en lugar de una sucesión de visitas.

Otra forma de descubrir Escocia es viajar en septiembre hasta Wigtown y Stranraer. La primera, conocida como la National Book Town del país, celebra su festival literario del 25 de septiembre al 4 de octubre de 2026; la segunda acoge el Stranraer Oyster Festival del 11 al 13 de septiembre. Entre libros, ostras, pequeños pueblos y paisajes costeros, el viaje resume bien lo que hace atractivo al otoño europeo: experiencias vinculadas al territorio, menos dependencia del calendario vacacional y una forma más tranquila de viajar.

 
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