¿Qué ver, dónde comer y beber en Wynwood, Miami?

Fuera de cualquier cliché, la ciudad más poblada de Florida es un universo en el que cada barrio posee un carácter único que vale la pena conocer.

17 Nov 2022

Miami es uno de esos destinos que se suelen encasillar por una sola de sus caras: un lugar de playa, compras, pool parties, autos convertibles rebasando los límites de velocidad y margaritas gigantes en Ocean Drive. Pero, si queremos poner los puntos sobre las íes, ésa es una postal incompleta y Wynwood es un ejemplo de ello.

Murales a cielo abierto

Las paredes y calles de Wynwood, intervenidas y cubiertas de grafitis, son uno de los espacios más fotogénicos de todo Miami, tanto por su estética e inventiva como por lo que simbolizan: la huella gráfica de la transformación de un barrio y de una comunidad.

Son el recuerdo de lo que hubo –edificios abandonados, bodegones, éxodos económicos y precariedad– y de lo que llegó después: tiendas de diseño, restaurantes, espacios para el arte, para el emprendedurismo y para el color.

Después de tomarse la foto en Wynwood Walls –una galería en un espacio abierto que se convirtió en un detonador para la zona y, en definitiva, el mejor punto de partida para explorar este barrio–, hay galerías pioneras, como Locust Project, que merecen la pena una visita.

En el camino, las calles están llenas de tentaciones para comer, comprar o encontrar tu nueva banda favorita entre la colección de vinilos de un melómano.

Ver y hacer

Spinello Projects

2930 NW 7th Avenue

El efecto de la gentrificación en una ciudad como Miami es uno de los motivos centrales en la obra de Eddie Arroyo, uno de los artistas que forman parte de la colección de esta galería, la cual ofrece una visión contemporánea sobre el complejo tejido sociocultural de este destino al sur de Florida.

Rubell Museum

1100 NW 23rd Street

Hay que agradecer a Don y Mera Rubell por su dedicación para forjar una de las colecciones de arte contemporáneo más aclamadas de Estados Unidos –una empresa que les ha tomado más de 50 años–. Sus esfuerzos hoy están divididos entre dos ubicaciones: Wynwood y una más extensa en Allapatah, que se inauguró en el marco de las actividades del Art Basel de 2019. Juntas conforman una colección de más 7,200 obras de mil artistas, entre las que se encuentran ejemplares de las épocas tempranas de Jeff Koons y Cindy Sherman, así como de muchos talentos locales y emergentes.

Comprar

Base Superstore

2215 NW 2nd Avenue

Revistas, ediciones limitadas de tenis y sneakers, fragancias –ojo aquí, que tienen una línea exclusiva–, accesorios y otros objetos de diseño para hombres han poblado los racks y estantes de esta tienda durante 30 años, que ya es un clásico de la zona.

Frangipani

2239 NW 2nd Avenue

Bajo el paraguas de esta tienda caben objetos de decoración, ropa con diseños sustentables –y probablemente estampados muy coloridos– y todo lo que quepa bajo los adjetivos tropical, único y divertido. Es la parada ideal si buscas ponerle un toque de color a tus espacios, a un regalo o a tu guardarropa.

The Arsenale

2450 NW 2nd Avenue

Construir “juguetes” para adultos –léase exploradores y millonarios– es una de las misiones de este garaje, que tiene la mira puesta en el futuro de la movilidad. Eso se traduce en diseños ultraavanzados de prácticamente todo lo que tiene ruedas, vuela o puede desplazar a una persona en el agua. ¿Eso incluye patinetas? Sí. ¿Y bicicletas? También. ¿Motos acuáticas? Desde luego, aunque sus esfuerzos más recientes están puestos en los autos voladores.

Comer y beber

Leku 

1100 NW 23rd Street

Este restaurante en el Rubell Museum merece una parada exclusiva, que lo incluyas como parte de tus planes después de una visita al museo o que lo contemples para la hora del aperitivo por su coctelería. Su carta es española, con especialidades de la costa vasca a cargo del chef Mikel Goikolea, importado de Azurmendi. Hay platillos básicos, como una tortilla trufada, piezas de resistencia al grill (uno de los orgullos de la casa) y un pastel de queso al estilo vasco para el postre.

Plant

105 NE 24th Street

Si tu dieta es vegana, vegetariana o kosher, alégrate. Este restaurante es una muestra de cocina contemporánea basada en elementos vegetales, productos frescos, orgánicos y locales. Eso se traduce en platos con elementos latinos, como las zanahorias con mole, o panasiáticos, como los dumplings de kimchi. Tienen una interesante selección de vinos (con algunas etiquetas kosher), coctelería y toda la kombucha que necesites para el almuerzo, la cena o el brunch.

Hiyakawa

2700 N Miami Avenue

En medio de un barrio tan colorido como Wynwood, este restaurante ofrece un contraste, con todo el minimalismo y la sobriedad de la estética japonesa. Para procurar una experiencia prístina y precisa sólo sirven 50 cenas al día, que pueden ser a la carta o en una progresión de omakase. Hay por supuesto una selección de piezas sueltas para amantes empedernidos de la res o de un chawanmushi frío con uni.

Mister O1

2315 N Miami Avenue

Para ese almuerzo reparador (que, si nos preguntan, siempre debería incluir una copa de prosecco), las pizzas y los complementos de Mister O1 son una opción infalible. La masa es al estilo italiano (delgada, como para doblarse por la mitad, y con la orilla firme y ligeramente crujiente) y el punto de partida para los toppings es una pizza margherita que escala hacia la charcutería.

Cervecería La Tropical

42 NE 25th Street

En 2016, cuando Barack Obama hizo un viaje histórico a Cuba para restablecer la relación con la isla, la cerveza La Tropical renació en Miami. Era el marco perfecto para que los fundadores de esta cervecería en Wynwood, entre ellos dos cubanoamericanos, inauguraran un proyecto en honor a la que fue la cerveza más popular de Cuba antes de la revolución. Además de la historia y las raíces de una cerveza lager, han desarrollado gamas con más lúpulo y un amplio menú para pasar una tarde de copas.

Dante’s Hi-Fi

519 NW 26th Street

Este lugar nació para los melómanos y sus acompañantes en las noches dedicadas a los buenos tragos en comparsa. Su misión principal sirve al oído, con espacios y colecciones creados específicamente para escuchar vinilos. La misión secundaria, y no por eso menos importante, sirve a la barra. Reservar es imperativo y puedes hacerlo para grupos de hasta 10 personas.

Para el postre

The Salty Donut

50 NW 23rd Street #112

Una taza de café Intelligentsia y una dona suculenta y esponjosa son el combo que para muchos –incluida la H. redacción de Travesías– constituye el sueño americano. Y son también la especialidad de esta panadería que ha crecido como la espuma. Te recomendamos la tradicional con mermelada de moras, para meter un toque de acidez a la mezcla.

Zak the Baker

295 NW 26th Street

Es fácil distinguir este local que, con una fachada multicolor y un letrero gigante con la palabra Bakery, grita que hay algo todavía más llamativo e interesante adentro: pan. Y buen café. Y sopas y ensaladas. Pero, sobre todo, pan: hamantaschenchallah y babkas a la orden. Su fundador, Zak Stern, es un hijo consentido de Miami, constantemente señalado debido a su talento por instituciones como la Fundación James Beard y revistas como Bon Appétit.

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