Cada invierno trae consigo retrasos, cancelaciones y planes que cambian, pero cuando entra en escena el vórtice polar, el impacto en los viajes se intensifica. Este fenómeno meteorológico es responsable de algunas de las olas de frío más graves en Norteamérica y otras regiones del hemisferio norte, pero sus efectos van mucho más allá.
El vórtice polar es una enorme masa de aire extremadamente frío que gira alrededor del polo norte. Normalmente se mantiene estable en las zonas árticas, pero cuando se debilita o se desestabiliza, ese aire helado baja hacia el sur, provocando temperaturas bajo cero, tormentas de nieve y condiciones climáticas extremas en ciudades que no siempre están preparadas.
Cómo afecta el vórtice polar a los vuelos
Uno de los sectores más impactados es el aéreo. Durante este tiempo, los aeropuertos enfrentan pistas congeladas, problemas de visibilidad y aviones que requieren procesos adicionales de descongelamiento, lo que retrasa las operaciones. A esto se suma el llamado “efecto dominó”: un vuelo cancelado en una ciudad puede afectar conexiones en múltiples destinos a lo largo del día.
Las aerolíneas suelen cancelar vuelos de manera preventiva para evitar que aviones y tripulaciones queden atrapados en aeropuertos con condiciones extremas, lo que se traduce en miles de pasajeros reprogramando itinerarios en plena temporada alta de invierno.
Hoteles llenos
Cuando los vuelos no despegan, los viajeros buscan en dónde quedarse. En tiempos de vórtice polar, los hoteles cercanos a aeropuertos suelen llenarse rápidamente, incluso fuera de temporadas vacacionales tradicionales. Muchas personas terminan extendiendo su estancia más días de lo planeado.
Para la industria hotelera, esto implica ajustes constantes: cambios de última hora, flexibilidad en políticas de cancelación y una demanda inesperada que puede saturar la disponibilidad en cuestión de horas.
Aunque el vórtice polar no es un fenómeno nuevo, su frecuencia e intensidad han vuelto los viajes de invierno más difíciles de anticipar. Para los viajeros, esto significa replantear la forma de planear, tomando en cuenta que todo puede pasar.