Hace unos años, en plena Fashion Week parisina, surgió una imagen que le dio la vuelta a México y que sorprendió tanto a los especialistas de la industria como a completos neófitos en la materia. En las pasarelas de los diseñadores más prestigiosos del mundo, un modelo lucía una playera con el escudo de las Chivas Rayadas del Guadalajara.
Lo que vino después fue un cortocircuito. Ese símbolo, tan habitual, icónico e indispensable en la cultura mexicana, no pertenecía al lejano mundo de la alta costura europea. Entre ambas realidades había miles de kilómetros, una distancia que se podía entender igual como metáfora que literalmente. Alguien se había atrevido a recortarla y estaba frente nosotros. No era una imagen falsa, generada por IA, ni nada por el estilo. Era una creación real y, por si fuera poco, en París causaba sensación.

Era 2023 y el responsable de semejante lío fue Antonio Zaragoza, diseñador tapatío que ya para entonces se había forjado un nombre importante en los circuitos más prestigiosos de la industria, como los aparadores de las concept stores de Dover Street Market.
Con su proyecto Liberal Youth Ministry, Zaragoza empezó a diseñar más allá de los límites de lo habitual en la moda independiente de México. Lo que le atraía con mayor fuerza eran ciertos elementos de la cultura popular, con los que se dedicó a experimentar y deconstruir para formar una estética muy particular. Inspirado por un espíritu punk y basándose en ese movimiento, las colecciones de L.Y.M. dan con las rarezas que se forman frente a nosotros, lo atípico de la cotidianidad.

De Jorge Campos a Turín
Con esos criterios en mente, la reflexión sobre la estética futbolera era lógica: un elemento plenamente arraigado en nuestra cultura, basado en el movimiento físico y con muchísimos referentes por donde explorar, empezando con los jerseys de Jorge Campos, quizá el diseño más mítico en la historia del futbol.
A partir de ahí surgió esa primera colección memorable con el logo de las Chivas y que le dio la vuelta al mundo desde París. La idea era desafiante, rebelde y disruptiva, y desde entonces los jerseys se han convertido en un artículo fijo de Liberal Youth Ministry y los diseños de Zaragoza.
Tras el éxito en París, el equipo turinés de la Juventus llamó al diseñador tapatío para crear una colección con las mismas bases, que se lanzó con una producción súper limitada en Dover Street Market. Además, este año Liberal Youth Ministry ha vuelto a sus raíces, colaborando con las Chivas para un diseño oficial.
