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Descubriendo Tlaxcala con Ford Explorer Tremor

Una ruta por los paisajes naturales de Tlaxcala, a bordo de la nueva Ford Explorer Tremor.

POR: Redacción Travesías

La mañana en la Ciudad de México siempre parece empezar antes de tiempo. El tráfico se adelanta al reloj, las avenidas se llenan de pendientes y la rutina obliga a mirar hacia adelante sin detenerse. Por eso, cuando salimos rumbo a Tlaxcala a bordo de Ford Explorer Tremor, más que escapar, se sintió como cambiar el ritmo.

Desde los primeros kilómetros en la autopista, nos queda claro que este el tipo de viaje de Ford Explorer Tremor. El manejo es suave y silencioso, cómodo para salir de la ciudad sin estrés. Su motor V6 3 litros Twin Turbo EcoBoost convierte las rectas largas y los rebases en algo natural, una entrega de potencia que no se siente agresiva.

La ruta hacia Tlaxcala tiene algo especial: el paisaje cambia poco a poco, pero, cuando te das cuenta, los edificios ya se han convertido en campos abiertos, las montañas empiezan a aparecer en el horizonte y el aire se siente distinto. En el interior de Ford Explorer Tremor hay lugar para todo lo que necesitamos en una aventura: maletas, cámaras, hielera, chamarras y equipo. Es el tipo de vehículo pensado para esos viajes donde el plan siempre crece un poco más sobre la marcha: una parada inesperada, un picnic improvisado o incluso sumar integrantes de última hora.

El viaje se transforma tan pronto como el asfalto desaparece. Tomamos una desviación de terracería rumbo a nuestro destino, Japoneza Retreat, y el paisaje comenzó a sentirse más remoto. Aquí es donde Ford Explorer Tremor se vuelve la mejor aliada en el camino. Una SUV en equilibrio, que se adapta a la aventura que elijas: con una estética elegante e interiores cómodos para el día a día en la ciudad, pero también con features ideales para moverse por caminos de tierra, como su suspensión elevada y modos de manejo todo terreno. Sin importar la superficie, ya sea asfalto o tierra, el camino deja de ser una barrera y se convierte en parte de la experiencia.

Japoneza Retreat por fin aparece entre el bosque de Tlaxcala. Un refugio silencioso, con arquitectura inspirada en un onsen tradicional de Japón, que dialoga con la naturaleza y desacelera el tiempo de los viajeros que recibe. Los senderos rodeados de árboles y las vistas que parecen no acabar, son una pausa necesaria después de la carretera.

Pero el viaje no termina ahí. A la mañana siguiente seguimos explorando los bosques de Tlaxcala hasta llegar a la laguna de Atlangatepec. El trayecto mezcla caminos rurales y pequeños tramos fuera del asfalto donde Ford Explorer Tremor vuelve a sentirse en su elemento: firme, cómoda y lista para continuar sin romper con la calma del viaje.

Frente al agua, el plan se simplificó por completo. Abrimos la cajuela, sacamos lo que habíamos cargado desde la ciudad y en minutos el lugar se convirtió en el escenario perfecto para un picnic improvisado. Después vino un paseo a caballo alrededor de la laguna, con el sonido del viento y la sensación de estar lejos del ruido cotidiano, sin creer que apenas dos horas nos separaban de la Ciudad de México.

La aventura no siempre está en el lugar más remoto o en el viaje más extremo. Así son las escapadas de fin de semana perfectas: sin demasiadas complicaciones, pero suficiente para desconectase y tomar una necesaria dosis de naturaleza. Descubre más de esta aventura a bordo de Ford Explorer Tremor en las redes sociales de Travesías y acompáñanos a explorar rutas donde el viaje también se convierte en destino.

 
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