Casa MAJA: un fin de semana de aventura a orillas del Lago de Chapala

Conoce todo sobre la colaboración entre MAJA Sportswear y Checo Pérez.

01 Oct 2026

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El fin de semana, Travesías viajó hasta la ribera del Lago de Chapala, en Jalisco, para conocer antes que nadie Casa MAJA, el nuevo concepto de hospitality de MAJA Sportswear, y ser parte de la presentación de su nueva colaboración con Sergio “Checo” Pérez bajo una frase que resume buena parte del espíritu de la marca: “La aventura corre por mis venas”.

Llegamos el viernes a Casa MAJA, donde una comida inspirada en los sabores de Sinaloa marcó el inicio de tres días pensados alrededor de la naturaleza, la aventura, el descanso y, sobre todo, la convivencia. Después de instalarnos, recorrimos las habitaciones y diferentes espacios de una propiedad que busca trasladar el universo de MAJA más allá de la ropa.

Al caer la noche llegó uno de los momentos principales del viaje. Nos reunimos cerca de la alberca y, desde ahí, un sendero entre la vegetación y prácticamente a oscuras nos condujo hasta un jardín secreto. Ahí se realizó la presentación oficial de la colaboración entre MAJA Sportswear y Checo Pérez, una nueva línea que une el espíritu outdoor de la marca con el mundo del automovilismo.

El encuentro también sirvió para entender mejor lo que MAJA busca representar. La firma mexicana nació alrededor de la vida al aire libre y actualmente plantea la aventura no necesariamente como una escapatoria de la rutina, sino como una manera de reconectar con la naturaleza, con otras personas y con uno mismo.

Después de la presentación, la noche continuó con una cena y terminó alrededor del fogatero. Fue ahí donde José Ignacio de Nicolás, fundador de MAJA Sportswear, contó la historia detrás de la marca.

Mucho antes de las tiendas y las colecciones, estaba una embarcación de pesca llamada La Maja. José Ignacio comenzó haciendo camisas para él y sus amigos, prendas pensadas para acompañarlos durante sus días de pesca y que, en un principio, funcionaban prácticamente como un recuerdo de aquellos viajes. La historia cambió cuando un visitante estadounidense se interesó por aquellas camisas y quiso comprarlas. Lo que parecía una simple anécdota entre amigos terminó revelando que detrás de esas prendas podía existir algo más.

De aquella lancha y de una afición por la pesca nació el nombre y, eventualmente, una marca mexicana enfocada en la vida outdoor.

Escuchar la historia alrededor del fuego ayudó a entender que Casa MAJA no busca ser únicamente un lugar para hospedarse. Es también una extensión física de esa historia: un espacio donde la aventura, la naturaleza y la comunidad conviven bajo un mismo techo.

Del lago al viñedo

La mañana siguiente comenzó con desayuno antes de salir rumbo a Ajijic. Desde ahí cruzamos el Lago de Chapala para continuar la experiencia en La Estramancia, un viñedo de la región donde degustamos vinos locales acompañados de frutas, carnes frías y semillas.

Había, además, un elemento que hacía evidente que se trataba de una experiencia colectiva: todos los asistentes llevábamos prendas de MAJA. Más que un uniforme, la ropa terminó convirtiéndose en parte del paisaje y de las distintas actividades del viaje.

De regreso en Casa MAJA, la tarde quedó abierta para disfrutar la propiedad a nuestro propio ritmo. Algunos aprovecharon para conocer la tienda, otros prefirieron pasar unas horas junto a la alberca y hubo quienes eligieron un masaje en el área de wellness.

Antes de la cena apareció un elemento inesperado: una pista de carreras en miniatura que convirtió la noche en una competencia por conseguir el mejor tiempo. Entre intentos, bromas y rivalidades improvisadas, la dinámica terminó creando justo aquello que la casa intenta provocar: comunidad entre personas que, apenas un día antes, en muchos casos ni siquiera se conocían.

El premio también conectaba con la colaboración que había dado inicio al fin de semana. El ganador recibió entradas para el Gran Premio de México destinadas a ser regaladas posteriormente entre su comunidad en redes sociales.

La aventura también significa detenerse

La última mañana mostró otra cara de Casa MAJA. Después del desayuno nos dirigimos al área wellness para una sesión que combinó yoga, cold plunge, hot tub y sauna.

Porque aquí el concepto de aventura no está relacionado únicamente con salir, recorrer o mantenerse en movimiento. También existe espacio para recuperarse, descansar y bajar el ritmo. El wellness forma parte importante de la propuesta de Casa MAJA y complementa una experiencia donde un día puede comenzar cruzando el lago y el siguiente respirando profundamente frente al paisaje de Chapala.

La apertura de Casa MAJA llega, además, en un momento de expansión para la firma mexicana. MAJA continúa ampliando su presencia dentro y fuera del país, llevando una identidad construida alrededor del outdoor hacia nuevos mercados.

Después de tres días en Chapala, resulta más sencillo comprender por qué este nuevo proyecto lleva la palabra Casa. No se trata solamente de trasladar el logotipo de una marca de ropa a un hotel, sino de convertir su filosofía en un espacio que pueda vivirse.

Si MAJA nació de una lancha, un grupo de amigos y unas camisas hechas para salir a pescar, Casa MAJA parece ser el siguiente capítulo de esa misma historia: un lugar para volver a salir, encontrarse con otros y recordar que la aventura también puede comenzar desde casa.

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