Con base en pasión, un ambiente inigualable y una de las rivalidades de mayor intensidad del territorio, el Norte se ha convertido en una de las plazas más futboleras de todo el país. Sin necesidad de clásicos nacionales o reflectores permanentes, Monterrey respira futbol por todos sus poros, en sus propios términos y con una personalidad muy particular.
Alejado de las dinámicas del centro del país, quizá no siempre fue así. Una porción de los regios seguramente siempre será más proclive al beisbol. Pero, desde los ochenta, esa balanza empezó a equilibrarse, coincidiendo plenamente con la fiebre de su primera Copa del Mundo. Monterrey sólo recibió el torneo en 1986, pero brilló como una de las sedes más memorables de la edición. Ese verano, el Estadio Universitario y el extinto Tecnológico recibieron a selecciones como las de Portugal, Inglaterra y España, y este último atestiguó la fatídica eliminación de México contra Alemania en penales.

Con semejantes antecedentes, era lógico que la Copa del Mundo hiciera una parada por Monterrey en su retorno a tierras mexicanas. En esta nueva edición, sin embargo, se jugará en un recinto diferente: el novedoso Estadio BBVA. No es lo único que ha cambiado en estos 40 años. Desde el último Mundial en México, la ciudad ha pasado de estar plenamente volcada a la industria para también convertirse en un núcleo global, con una escena cultural emergente muy interesante, que mezcla la entrañable tradición regia con nuevos talentos e ideas.
Para recorrer esas novedades juntamos a un par de expertos locales. Chuy Villarreal, chef de proyectos como Cara de Vaca y Orinoco, y el ceramista Andrés Anza serán nuestros guías por Monterrey, con recomendaciones para descubrir lo mejor de la ciudad durante los días del Mundial.
Los básicos
Monterrey tendrá cuatro partidos en la próxima justa mundialista. Por ahí pasarán Sudáfrica y Corea, rivales de grupo de la selección mexicana, además de un prometedor encuentro de dieciseisavos de final.
El flamante Estadio BBVA será la nueva casa de la Copa del Mundo en su regreso a la ciudad. Inaugurado en 2015, el “Gigante de Acero” es uno de los estadios más modernos en México, con capacidad para más de 53,000 aficionados y un impresionante diseño que le ha dado la vuelta al mundo por su proximidad al imponente cerro de La Silla, ícono de la ciudad que vigila el futbol a lo lejos.

Aunque no es precisamente una ubicación céntrica, llegar al estadio tampoco es muy problemático. Desde San Pedro o el centro de Monterrey, el trayecto en auto toma cerca de 20 minutos. En transporte público, la línea 1 del Metrorrey también te lleva hasta allá, con una parada en la estación Exposición, justo frente al recinto.
La Sultana del Norte será la sede mexicana más próxima a otros estadios mundialistas en Estados Unidos. Los partidos en ciudades como Houston o Dallas incluso podrían ser asequibles en un viaje en auto. La ciudad también estará bien conectada gracias al Aeropuerto Internacional de Monterrey, con vuelos desde destinos como París, Seúl o Bogotá.
Una vez en la ciudad, moverse entre los puntos de mayor interés puede ser un reto. Las distancias entre zonas como San Pedro y el Centro no son caminables, y muchas veces hace falta tomar el auto o viajar mediante un servicio de aplicación. La alternativa es Metrorrey, que se está expandiendo de tres a cinco líneas, incluyendo una que conectará el Centro con San Pedro, cuya construcción debería estar lista a tiempo para el Mundial.
¿Dónde quedarse?
Tomando en cuenta las distancias entre los puntos de interés, la decisión respecto al hospedaje es crucial para una buena estancia en Monterrey. “Es una ciudad que sigue medio centralizada en algunos puntos específicos, donde se concentran los proyectos innovadores”, nos dice Chuy Villarreal. Hay que escoger entre zonas como San Pedro, Centrito, Arboleda, Barrio Antiguo o la colonia Del Valle. Andrés sugiere Centrito o Barrio Antiguo si buscamos vida nocturna. A Chuy le gusta la Del Valle para caminar y pasar la mañana entre cafés de especialidad, panaderías y librerías.
La oferta de hospitalidad está plenamente cubierta en todos los casos. Apenas a unos minutos de Barrio Antiguo, en el centro de Monterrey, se ubica el Hotel Safi Centro. En la zona de la colonia Del Valle, ya en San Pedro, uno puede alojarse en el JW Marriott, en el recién inaugurado Presidente InterContinental o, para una opción más del tipo boutique, en Hotel Auténtico.

¿Dónde comer?
Si hay algo que provoca orgullo entre los regios, sin lugar a duda es su gastronomía. La esencia culinaria que se ha forjado en el Norte tiene una línea tradicional muy clara, a base de carbón y buena carne. Los clásicos vienen de inmediato a la mente: asada, cabrito, chicharrón de La Ramos, el taco pirata. Chuy Villarreal añade la tostada Siberia. “Es un plato típico de Monterrey que casi nunca se menciona, pero vale mucho la pena –asegura–, yo creo que es un imperdible, que se puede probar en la Taquería Juárez”.
La cultura taquera en Monterrey es, tal vez, una de las más fuertes en todo el territorio nacional. Basta con ver su extensa proliferación por otros lugares de México, con sucursales de exponentes emblemáticos como Orinoco, Los Atarantados o Tacos del Valle. Su fama incluso ha trascendido fronteras de la mano de estrellas de la farándula mundial: desde Dua Lipa y Katy Perry hasta Rosalía se han rendido al taco regio. Pero, más allá de fenómenos virales, hay una categoría de taquerías más tradicionales en los albores del Centro, como Tacos Primo y la, antes mencionada, Taquería Juárez, ideales para ir de madrugada y probar antojitos norestenses.

Se podría usar el mismo criterio para establecer dos categorías en el resto de la escena culinaria de la ciudad. Por un lado, lugares clásicos regiomontanos de toda la vida, como La Enramada, El Mirador, con más de tres décadas en el Centro, o Comedor La Miga, famoso por servir el mejor desayuno de Monterrey. A la par, han ido surgiendo proyectos que refrescan la variedad en la mesa. Pangea, a cargo del chef Guillermo González Beristáin, ya es un clásico moderno, convertido en referente regio desde hace más de dos décadas y merecedor de una estrella Michelin por su twist elegante y sofisticado de la tradición gastronómica en la región. Cara de Vaca, de nuestro guía, el chef Chuy Villarreal, es otro de los íconos contemporáneos de la ciudad: un asadero informal que le da una nueva interpretación a la cultura carnívora típica.
La estela de innovación y buen ambiente se extiende a otros steakhouses imperdibles, como La Nacional o Jabalina, ambos recomendados por Andrés; también a opciones para empezar el día con un buen desayuno, como El Bambis o Café Laurel, sugeridos por Chuy.
¿Dónde beber?
Los días de Mundial en Monterrey vendrán acompañados de un calor intenso que hay que tomar en cuenta para armar cualquier itinerario. Por fortuna, los regios saben muy bien cómo hacerle frente a la temperatura inclemente de su ciudad. Más allá de la sombra y la potencia del aire acondicionado (o clima, como dirían allá), los mejores remedios locales contra el calor siempre podrán encontrarse detrás de una barra.
Desde una cerveza helada a media tarde o un buen coctel al caer la noche, este verano los bares de Monterrey ofrecerán el resguardo necesario para quienes no estamos acostumbrados a la vida a más de 40 grados. Así como la escena gastronómica de la ciudad ha evolucionado con propuestas modernas, lo mismo ha sucedido con las opciones para tomar algo. Hay un poco de todo para todos, tanto para quienes buscan la fiesta hasta altas horas de la noche como para los que simplemente podrían tener antojo de un vino natural.

Pinto Bar es una de las novedades más recomendadas en San Pedro, precisamente por su cava especializada en vino natural, un menú de comfort food y una atmósfera moderna y relajada. En esa misma línea, con ambientes alejados de la pretensión y una buena coctelería, han surgido opciones como Maverick, Belmonte Bar o Hemingway, con giros muy particulares de tragos clásicos. Entre los clásicos regios, Chuy sugiere 1900, dentro del legendario Hotel Ancira, una barra que conserva todo el encanto centenario del edificio, y también está el Salón Pezina.
¿Qué ver?
En comparación con la tradición futbolera y gastronómica de Monterrey, quizá la vena cultural de la ciudad sea un poco menos conocida en el resto de México. Pero la realidad es que la escena artística regia ha crecido exponencialmente en los últimos años, impulsada por artistas locales, eventos anuales como Cuadrante o FAMA, y un ecosistema de museos y galerías que sigue creciendo. En realidad, no debería ser sorpresa. La proliferación de manifestaciones artísticas se puede rastrear a la esencia industrial de la ciudad, como podría ocurrir en otros lugares parecidos, como Detroit o Manchester. Lo cierto es que el factor sorpresa le agrega algo de misterio a la experiencia.

El mejor punto de partida para un recorrido artístico por Monterrey es la Macroplaza, la plaza pública más grande de México y la quinta de todo el mundo, extendida por 40 hectáreas justo en el centro de la ciudad. Ahí convergen vistas inmejorables del omnipresente cerro de La Silla, la Catedral Metropolitana de Monterrey, el Faro del Comercio (un monumento de 70 metros de altura diseñado por Luis Barragán), la Fuente de Neptuno y un complejo de museos que incluye el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), el Museo Metropolitano de Monterrey, el Museo de Historia Mexicana, el Museo del Noreste (MUNE) y el Museo del Palacio.
Además, desde hace unos años la Macroplaza se conecta con el Parque Fundidora por medio del Paseo Santa Lucía, una vía lineal de más de dos kilómetros que acompaña el cauce de un río con el mismo nombre. Fundidora, una antigua fábrica de acero convertida en parque, es una de las principales atracciones de la ciudad, donde se concentran sus actos masivos, al igual que algunos recintos culturales, como el Centro de las Artes y el Papalote Museo del Niño, un largo circuito peatonal y más de 140 hectáreas de espacios verdes.
Para conocer la cara del arte emergente en la ciudad, Chuy nos recomienda visitar el Edificio Lolyta, una antigua fábrica textil en el Centro que ha sido convertida en centro cultural. Por su parte, Andrés recomienda darse una vuelta por Galería Gotxikoa, ubicada en San Pedro y abierta como un estudio de producción para artistas locales. Cerca de ahí también se encuentra el espacio de diseño Cuarto Anima y Arte Actual, que con más de cinco décadas de trayectoria es uno de los referentes claros del arte contemporáneo en Monterrey.