¿Qué hacer en CDMX durante los días de Mundial?

La Ciudad de México recibe el Mundial por tercera ocasión: una ciudad hecha para el futbol y todo lo que sucede al margen.

10 Apr 2026

Es bien sabido que los mexicanos y los Mundiales de futbol tienen una relación muy particular. De odio y decepción, por un lado, entre tantas derrotas y malos sabores de boca. Pero, sobre todo, de pasión. Una afición que cada cuatro años deja nota, con el mejor meme, el ambiente en las tribunas o el mejor disfraz afuera de los estadios, tanto que a veces pueden llegar al límite. Como sea, esto nos ha llevado a ser reconocidos como una de las mejores aficiones.

México es uno de los cinco países con mayor asistencia a la Copa del Mundo. A Qatar se calculó que viajaron alrededor de 80,000 mexicanos, mientras que a Rusia fueron alrededor de 40,000. Y para 2026, ahora que el torneo viene a casa, no podía esperarse menos. En las primeras 24 horas de la última fase de venta de boletos, los aficionados argentinos y mexicanos destacaron como los más activos en la compra, sólo por detrás de los rusos, según datos de la FIFA.

En medio de todo ese frenesí, Ciudad de México vive uno de sus mejores momentos en cuanto a turismo. No nos sorprende que sea una de las sedes más esperadas para el Mundial de 2026. El año pasado cerró con una cifra histórica de aproximadamente 60.5 millones de visitantes totales, pero durante el verano de 2026 espera alrededor de cinco millones más.

Dejando atrás los datos duros, es un hecho que, para sacarle el mayor provecho a la ciudad, necesitas guías locales. Es fácil perderse en los miles de restaurantes, museos y planes que hay en sus diferentes zonas. Así que, para combinar un poco el futbol con todo lo que está disponible en la ciudad, preparamos esta guía de la mano de Alejandra Navarro, chef de Botánico y Propio, y Diego Berruecos, fotógrafo y editor en Travesías.

Los básicos

Si retrocedemos varios siglos, el sur de Ciudad de México ya era un punto clave desde tiempos prehispánicos. Ahí se encuentra Cuicuilco, uno de los centros ceremoniales más antiguos del valle de México, incluso previo a Teotihuacán. También pasa por esta zona la calzada de Tlalpan, una de las vías más antiguas de la ciudad, creada para conectar Tenochtitlan con el sur del territorio.

Quienes visiten la ciudad durante el Mundial escucharán esos nombres más de una vez. El sur de Ciudad de México no sólo es historia, hoy se encuentra en ella una de las sedes más emblemáticas del futbol global, el Estadio Azteca. Aquí se llevará a cabo la inauguración del próximo Mundial, lo que lo convierte en el primer estadio del mundo en albergar Copas del Mundo en tres diferentes ocasiones.

Lógicamente, un estadio con semejante historia tenía que pasar por una muy necesaria remodelación. Desde hace tiempo, los aficionados reclamaban la modernización del mayor templo futbolístico del país y la excusa perfecta fue un nuevo Mundial. Todo parece indicar que el recinto quedará radicalmente distinto e incluso ha cambiado su nombre por Estadio Banorte. Tendrá un césped nuevo, además de un avanzado sistema de drenaje y nuevas pantallas gigantes, vestidores y butacas.

Además, la remodelación traerá nuevas formas de llegar hasta el Coloso de Santa Úrsula, incluyendo una innovadora ciclovía elevada por la calzada de Tlalpan, aunque la mejor forma de llegar al estadio todavía es en auto, con un servicio de taxi o aplicación, siempre tomando en cuenta que las inmediaciones, al menos dos horas antes de cualquier partido, pueden ser caóticas.

¿Dónde quedarse?

En cuanto a la elección de hospedaje en Ciudad de México, lo más sensato siempre será optar por un lugar céntrico. Hablamos de un destino donde el tiempo estimado de trayecto puede triplicarse inesperadamente. Incluso si estás aquí para los días del Mundial, lo mejor sería jugar seguro y permanecer cerca de los principales puntos de interés, después puedes tomar un taxi rumbo al Azteca el día que lo necesites.

Aunque puede sonar repetitivo, en la Condesa, la Juárez o la Roma hay establecimientos que te harán no querer regresar a casa y te brindarán la hospitalidad más espectacular. La oferta en la zona se ha dividido en dos categorías: hoteles boutique o grandes cadenas de lujo. Entre los primeros puedes elegir ya sea Casa Ignacia, Dama, Brick o Volga. Mientras que, si la tradición y experiencia es lo que te llama, Four Seasons, Sofitel y St. Regis siempre saben cómo hacer una experiencia memorable.

En Polanco, la historia es casi la misma. Si eliges hoteles grandes, el Camino Real, diseñado por el histórico arquitecto mexicano Ricardo Legorreta en los años sesenta, es una buena opción, pues se ubica entre Reforma y Mariano Escobedo. Si no, el Presidente o el Hyatt te darán la mejor vista al Parque Lincoln. En cuanto a hospedajes más íntimos, Las Alcobas, Casa Ofelia o The Alest son una gran opción.

¿Dónde comer?

En destinos con tanta diversidad culinaria, la mejor brújula son los clásicos. Y en Ciudad de México ese lugar lo ocupan las cantinas. La Montejo, favorita de Diego, es famosa por tres cosas: la casona en la que está ubicada, su gastronomía yucateca y los antojitos. El Sella, fundado por don José del Valle Caso en 1950, es un emblema a medio camino entre España y México, con platillos como chamorro, chorizo a la sidra o pulpo a la gallega. O Xelha, una cantina de los noventa que aún es tan popular como el primer día que abrió en plena Condesa. Sus imperdibles: papadzules, sopa de lima, filete de moro y cochinita.

Ya hablamos de los clásicos, ahora toca hablar de toda esa ola de innovación gastronómica que ha llevado a Ciudad de México a estar en boca de todo el mundo y que ha atraído a miles de turistas, sobre todo el año pasado. En una casona rodeada de cactus, peces y toda una terraza llena de vegetación, combinada con la carta bajo la mirada de la chef Alejandra Navarro, Botánico se ha convertido en el consentido no sólo de extranjeros, también de locales. Los mejillones con salsa de coco y lemongrass o el sándwich de roast beef están entre los platillos consentidos, así como subir al bar dentro de la casona y disfrutar su coctelería. No es ninguna coincidencia que la segunda creación de la chef, Propio, también sea una parada obligada. El menú tiene algo de inspiración del Norte, pero también una excelente panadería, además de innovar con el añejamiento de carnes y pescados. Ambos, Botánico y Propio, son una excelente opción para comer en mesas grandes.

Es importante tomar en cuenta que, debido a que estaremos en pleno verano cuando el Mundial se lleve a cabo, los días calurosos serán varios. Para refrescar cualquier tipo de temperatura, siempre está La Docena. Un restaurante de mariscos, conchas y comfort food que llegó a Ciudad de México desde Guadalajara y se convirtió en uno de los consentidos. Es excelente para curar cualquier tipo de cruda, igual que Gonzalitos, que empezó como un pop-up y se transformó en un restaurante donde se sirven tortillas de harina recién hechas con rellenos de inspiración norteña. Su barbacoa de res es una de las estrellas de la casa, capaz de levantar un muerto.

Cerca del Azteca también hay joyas gastronómicas que, según Diego Berruecos, son imperdibles. Michoacanísimo, catalogada como “la mejor birria de Santa Úrsula”, es una parada obligada si quieres probar birria de chivo estilo Michoacán. Ahora, si eres más de tacos de suadero, Tacos Charly es el lugar correcto para hacerlo, no hay otros mejores. Está ubicado en San Fernando, a sólo 10 minutos en coche del estadio o 40 minutos caminando. No aceptan tarjeta, así que necesitas llevar efectivo. Y si estás dispuesto a llegar con anticipación, a 20 minutos en coche y una hora caminando está el clásico restaurante Enrique, especialista en antojos mexicanos y tacos de carnitas.

Aún en el sur, pero un poco más alejado de Tlalpan, en San Ángel se encuentra el restaurante San Ángel Inn, famoso por sus margaritas de limón y la terraza ubicada en el centro de una hacienda de los años 1600. Este es un buen lugar para comer antes o después del partido, dependiendo de la agenda que tengas; prevé tener una buena sobremesa, ya que de seguro querrás cantar un par de canciones con el trío que toca ahí.

¿Qué hacer?

Ciudad de México tiene alrededor de 196 museos y 60 galerías dispersos por toda la ciudad, así que siempre habrá planes previos o posteriores a los partidos. Una buena parada es el MUAC, ubicado en Ciudad Universitaria. Lo primero que llama la atención de este museo es su arquitectura, diseñada por Teodoro González de León, y en el interior espera un extenso acervo de arte contemporáneo de más de 2,000 obras. Cerca de ahí, otras paradas que valen la pena son el Paseo Escultórico y la Sala Nezahualcóyotl.

El Museo Diego Rivera Anahuacalli es otro establecimiento que no hay que perderse al sur de la ciudad. Aquí se exhiben permanentemente piezas de arte prehispánico representativas de las diferentes culturas que florecieron en Mesoamérica y que Rivera coleccionó a lo largo de su vida. Algo que hace muy especial este lugar es su arquitectura, de piedra volcánica. Si eres fiel seguidor de Rivera y decides ir por unas margaritas al San Ángel Inn, enfrente está su casa estudio. Ahí vivió con Frida a partir de 1934, año en que vuelven a México después de una estancia de tres años en Estados Unidos. Es en esta casa que Frida realiza obras que después la consolidarían como artista.

Más allá del estadio, la experiencia pasa por otro rumbo: caminar por la Condesa y la Roma, explorar la Juárez, cruzar Chapultepec y moverse por Polanco, dejando que la ciudad se revele en sus barrios y sus clásicos. Durante el mes mundialista, varios lugares proyectarán los partidos, con Félix, Botánico y Soho House entre ellos.

Ahora, si quieres un plan mucho más artsy, visitar la exhibición de futbol y arte en el Museo Jumex es una buena idea. La colección se llama “Esa misma emoción” y traza un recorrido por las múltiples intersecciones entre el arte contemporáneo y el futbol como expresión cultural, estética y social. Muy ad hoc para el marco mundialista. Y claro, si eres más de galerías, vale la pena darse la vuelta por las favoritas de Ale: Bodega OMR, House of Gaga y Kurimanzutto.

Si eres shopaholic, también estás en tu ciudad. Tienes que conocer firmas como Sandra Weil y Onora, en Polanco; Yakampot, en la Juárez, o Proyecto Rufina, en la Roma. Eso sí, como bien lo dijo la chef Navarro: “Traten de moverse caminando, no vayan mucho de zona a zona, más bien organicen sus días por zona para que puedan caminar”.

next
Por favor ingrese una dirección de correo electrónico válida.