Casa Margarita: una nueva guest house para vivir la historia de Ciudad de México

Casa Margarita acaba de abrir en la colonia Roma. Un nuevo capítulo en los esfuerzos de restauración y conservación de Proyectos Públicos, que ahora recupera la residencia histórica de Margarita Quijano para transformarla en guest house y epicentro cultural.

10 Apr 2026
El proceso de restauración de Casa Margarita se centró en conservar el característico estilo ecléctico de la época, pero agregando un particular toque contemporáneo, con piezas de la colección de arte de Proyectos Públicos y un mobiliario en tonos vivos.

El proceso de restauración de Casa Margarita se centró en conservar el característico estilo ecléctico de la época, pero agregando un particular toque contemporáneo, con piezas de la colección de arte de Proyectos Públicos y un mobiliario en tonos vivos.

Si las paredes pudieran hablar, nos contarían historias extraordinarias. Entre sus grietas, y escondida tras capas de pintura, encontraríamos la vida de nuestras ciudades y quienes las habitaron antes que nosotros. Aunque frágil y amenazada por el olvido, su permanencia es testimonio de otros tiempos y de la posibilidad de otras realidades. Es un legado crucial para comprendernos y encontrar alternativas cuando haga falta.

Desde 2013, Proyectos Públicos se ha dedicado a recuperar una parte de esta historia secreta de Ciudad de México, rescatando un patrimonio arquitectónico invaluable para convertirlo en un espacio de creación, celebración y cultura. Así han formado un ecosistema de ocho edificios, dispuestos para que el público de la ciudad los vuelva a habitar y se ponga en contacto con su pasado.

La casa porfiriana de General Prim 30 y 32, construida a principios del siglo XX en la colonia Juárez, se ha convertido en la insignia y el núcleo de Proyectos Públicos. La rescataron y renovaron en 2014, tras décadas de abandono, para devolverle el esplendor típico de la época, recuperando su característico estilo ecléctico, sus amplios patios y su espíritu celebratorio.

A General Prim le siguieron otros proyectos, como una casona en Barcelona 26, también en la Juárez; el centro cultural de Rebollar 95, en la San Miguel Chapultepec, o el Hotel Reforma, que alguna vez fue de los más emblemáticos en la ciudad, pero que poco a poco, y a pesar de todas las historias que guardaba, fue cayendo en desuso hasta quedar parcialmente olvidado.

Proyectos Públicos precisamente se dedica a encontrar este tipo de edificios, con un valor arquitectónico y una carga cultural invaluables, pero dejados al margen de una ciudad que crece y se mueve frenéticamente. Los recupera y reacondiciona, pero no sólo en un sentido estructural, sino histórico, documentando su pasado y trayéndolo al presente.

El capítulo más reciente en esta serie de proyectos es Casa Margarita: una antigua casona en la colonia Roma, construida en 1903 y con la particularidad de haber sido residencia de Margarita Quijano, “la dama de la capital”, escritora mexicana y figura clave de la vida intelectual de la época. Su casa se convirtió en uno de los epicentros literarios de Ciudad de México, por donde pasaron personajes esenciales de principios de siglo, como Ramón López Velarde, Nahui Olin o Nellie Campobello.

Proyectos Públicos recupera esas memorias fundamentales para la cultura de la ciudad y renueva el propósito original de la casa como espacio de reunión e intercambio creativo. En su nueva versión, Casa Margarita se configura como una guest house de cuatro habitaciones en el corazón de Ciudad de México.

La esencia histórica de la casa se conserva al integrar a los huéspedes en el ecosistema creativo de Proyectos Públicos, con más de 300 celebraciones anuales y recomendaciones locales para vivir lo mejor de la zona y el resto de la ciudad. También suma una extensa agenda cultural, con clubes de lectura, clubes de cine, talleres en el huerto de Proyectos Públicos, activaciones poéticas o sesiones de meditación para empezar el día.

Además, Casa Margarita recibe un programa de residencias artísticas con creativos cuya obra converge con el espacio. Hasta ahora, los artistas Irina Calderón y Román de Castro han sido los primeros en hospedarse para seguir creando y convertirse en parte de una comunidad que seguirá creciendo.

La casa también está dispuesta para que la ciudad vuelva a habitarla, con puertas abiertas al público, sin convertirla en un espacio museístico, sino más bien en un punto de encuentro para la vida intelectual. Se relaciona permanentemente con la vida del barrio a su alrededor, con una cafetería de especialidad en el patio que recibe a los visitantes, pero también con boutiques de negocios locales, como Xinú Haven y Sergé Basics.

Margarita Quijano habitó esta casa hasta su muerte, en 2002, y el proyecto de restauración ha servido como un homenaje a su figura. Además de mantener la casa activa cultural e intelectualmente, justo como la dama de la capital lo hubiera querido, el edificio porfiriano pasó por una respetuosa renovación pensada para sacarle brillo a su esplendor vitalicio.

Sus característicos techos altos se mantienen intactos, así como sus pisos de madera y unos luminosos vitrales que acentúan el estilo de la época. En medio de ese universo, entre muebles antiguos y piezas peculiares, también se han insertado obras de la colección privada de Proyectos Públicos, con ejemplos de Carlos Cruz-Díez, Salvador Dalí o Pedro Friedeberg, así como de los artistas residentes. Se establece un diálogo constante entre pasado, presente y futuro, a medio camino entre historia y contemporaneidad.

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