7 hoteles en México donde la experiencia gira en torno al vino
Experiencias diseñadas para disfrutar lo mejor del vino en México.
POR: Redacción Travesías
Parvada Bodega y Viñedo
Parras de la Fuente
Coahuila y su valle de Parras de la Fuente es donde se instaló, en 2017, la vinícola Parvada, proyecto de un grupo de empresarios en un terreno que fue una nogalera y al que llegan las uvas de más de 30 hectáreas cultivadas, a 1,500 metros de altitud.
La enóloga es la sevillana Lucía García Alonso, quien llegó un año después de la apertura y ha marcado un estilo influenciado por su paso en zonas vinícolas de Chile, España y Alemania, con siete vinos entre tintos, blancos y rosados.
Parvada es también un fraccionamiento de tipo campestre y una zona recreativa con restaurantes, incluido uno llamado Nido Kitchen, un hotel boutique, varias townhouses y villas en Pueblo Parvada.
En cuanto a recorridos y catas, hay una dedicada a la línea tradicional y otra a la premium. Si tienes niños, pregunta por los recorridos “parvaditos”, pensados para ellos.
Adobe Guadalupe
Valle de Guadalupe
Adobe Guadalupe es una de las historias más lindas del vino mexicano. Fundada por Donald y Tru Miller, la bodega y hotel nacieron de una visión íntima que encontró en Valle de Guadalupe un lugar de sentido y propósito. Parte esencial de su origen está marcada por la pérdida de su hijo, una experiencia que transformó el proyecto en un espacio de memoria, espiritualidad y homenaje a la vida. Esa carga emocional se refleja en cada detalle: desde la arquitectura de inspiración misional hasta sus vinos, bautizados con nombres de arcángeles como una forma de guía y protección simbólica para cada etiqueta. En 2025, Adobe Guadalupe es un referente no sólo por la calidad de sus vinos, sino demostrar que el vino mexicano también puede contar historias de belleza, misticismo y hospitalidad, con lo que se convierte en un punto de encuentro capaz de hacerte sentir como en casa, aún cuando estás lejos de ella.
Bruma Wine Resort
Valle de Guadalupe
Un roble de 300 años es el corazón de la vinícola Bruma, un proyecto multidisciplinario que arrancó en 2017 y que tiene el sello arquitectónico de Alejandro D’Acosta y de la enología de Lourdes Martínez Ojeda.
Su cava subterránea es el espacio perfecto para que Lulú, una ensenadense formada enológicamente en Burdeos, presente sus 14 etiquetas; algunas que son referentes de la baja intervención (Jipi) y otras de métodos más tradicionales (Plan B, Ocho, Bastardo), que puedes degustar en una hermosa sala de degustación.
El alma de Bruma también está en su parte gastronómica y la hospitalidad, pues es casa de Fauna, restaurante liderado por los chefs David Castro Hussong y Maribel Aldaco, nombrado reiteradamente como uno de los mejores restaurantes de México en los 50 Best Latam.
El complejo tiene un mercado que alberga, entre otras opciones, a Bruma Wine Garden, comedor incluido en la Guía Michelin, y a Bruma Bakery, bajo la dirección de Maribel, la mejor chef pastelera de América Latina en 2023. Y para descansar, sus alojamientos son únicos: un par de casas a lo largo de la propiedad y Ático, con 17 habitaciones, en la zona del mercado.
La Santísima Trinidad
San Miguel de Allende
Dar un paseo en bicicleta entre campos de lavanda, olivos y viñedos, para luego refrescarse con una copa de vino blanco, es parte del plan de fin de semana en el hotel boutique de la bodega guanajuatense La Santísima Trinidad, ubicada a una distancia prudente (aunque manejable) de San Miguel de Allende. Aquí, la hospitalidad gira alrededor del vino, porque desde luego que las catas pueden ser parte del itinerario (y sugerimos que así lo sea), pero también de la relajación –en el spa, en la alberca o en alguno de sus restaurantes para un festín campestre–. El espacio es también una locación ideal para celebraciones: ¿cumpleaños? , sí; ¿graduaciones?, también; ¿bodas? , ¡uf!, por supuesto.
La Villa del Valle
Valle de Guadalupe
Tomarse una tacita de café en la terraza de una de las habitaciones de La Villa del Valle cuando rompe la mañana, para luego bajar a desayunar unos muy buenos chilaquiles al comedor (sólo para huéspedes), es una de las varias razones por las que este hotel de la familia Gregory es uno de los favoritos de siempre en el corazón de Valle de Guadalupe.
Aquí todo pasa sin prisas y con esa sensación de que estás como en tu casa (y de hecho, ya siendo honestos, es mucho mejor, entre viñedos, esculturas y plantas de lavanda). Al mediodía, si el clima lo permite, puedes pasar el rato en su alberca o visitar a Phil Gregory en su barco, o la bodega Vena Cava, para hacer una degustación de sus vinos, un recorrido que te puede llevar por caminos poco transitados y que reflejan el estilo particular de Phil en los vinos (para nosotros fue un encuentro que nos abrió el rango de la sauvignon blanc).
San Lucas
San Miguel de Allende
Viñedos San Lucas es uno de los proyectos vitivinícolas más completos del Bajío, conocido no sólo como bodega, sino como un destino donde el vino se vive desde que llegas a él. Ubicado en las afueras de San Miguel de Allende, el proyecto integra viñedos, vinícolas, un hotel boutique del que jamás te querrás ir, restaurantes y áreas productoras de olivares y campos de lavanda, una experiencia enoturística muy completa. En cuanto al vino, trabaja variedades como sauvignon blanc, chardonnay, syrah, merlot, cabernet sauvignon y malbec, además de espumosos elaborados tanto con el método Charmat como con el tradicional. Sus vinos, conocidos por las etiquetas San Lucas y La Santísima Trinidad, celebran un estilo accesible, pensado para acompañar la mesa. Las visitas incluyen recorridos por la cava subterránea, degustaciones guiadas y experiencias gastronómicas que conectan vino, producto local y territorio.
Tres Raíces Vinícola
Dolores Hidalgo
Otro destino enológico que tenemos en México es Guanajuato, y justo entre San Miguel de Allende y Dolores Hidalgo se alza la vinícola Tres Raíces, que arrancó su experiencia hacia el público en 2018.
Roberto Guerrero y Alma Peña, propietarios, y sus tres hijos (de ahí el nombre Tres Raíces) empezaron a plantar vides desde 2012 en las hoy más de 60 hectáreas.
Paseos enoturísticos, diversas catas de su línea tradicional, crianza y premium, maridajes y talleres se pueden experimentar en Tres Raíces, un complejo que incluye el restaurante Terruño y el hotel boutique Casa Raíces, que cuenta con piscina.
La enología está a cargo del español Aaron Huertas, con más de 14 años de experiencia en grandes bodegas de España, especialmente de La Rioja; es un enólogo que acaba de lanzar el primer espumoso de la vinícola y un sauvignon blanc orgánico, que actualiza el portafolio de 20 etiquetas.
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