Viajar sola es una cosa, pero viajar sola hasta el otro lado del mundo, donde ni el inglés te salva, es muy diferente. No fue la primera vez que viaje sola, pero si fue la primera vez que fui tan lejos, hasta Asia. Tokio para ser específica. Les mentiría si les dijera que no hubo momentos en los que me hubiera gustado estar acompañada o sentí un poquito de incomodidad de ir sola, pero también sería mentira si no dijera que fue una de las mejores experiencias de mi vida.
Es una realidad que cada vez es más fácil recorrer el mundo por tus propios pies, sin necesariamente estar acompañado. La tecnología lo ha facilitado y ha logrado que conectar con todos y todo lo que nos rodea sea cuestión de un click (amamos el traductor).

Más allá de los pros y contras, creo que aún hay mucho miedo por aventurarnos a conocer el mundo solos. No sé si por el tabú de la soledad, por la inseguridad que es imposible evadir o por la poca confianza que tenemos en nosotros mismos, que no creemos que somos suficiente para entretenernos y pasarla perfecto.
Mi viaje a Japón me enfrentó conmigo y a todos estos cuestionamientos, pero al final descubrí muchísimo. Sobre un destino increíble, pero también sobre mi. Estas fueron algunas de las lecciones más importantes.

Te vas a empoderar
En 2023 una amiga se fue a Tailandia y asegura que, literalmente, fue lo mejor que ha hecho en su vida. No solo me lo dijo, yo lo vi. Regresó con confianza plena de ella misma. Como si le hubiera devuelto el control de su vida, porque ir sola ya no era razón suficiente para dejar de ser o hacer algo.
Dos años después, me tocó a mi. Sentí lo que me trató de explicar. Y sin sonar cringe, de verdad si es un empoderamiento que ni la TedTalk más TedTalk te da. Es conocerte, incomodarte y volverte a acomodar. Es saber que puedes sobrevivir sin todo lo que conoces y que no necesitas a nadie más que a ti para hacer y ser lo que sea que sueñes en el mundo.

Vas a aprender
No solo del destino que visites, si no de ti y todo lo que te rodea. Vas a saberte capaz de solucionar, abrirte a conocer lugares y personas, tradiciones y palabras nuevas. Vas a encontrar aprendizaje no solo en lo obvio, si no en cosas que jamás viste venir. A diferencia de la escuela, siempre las vas a recordar.
La anticipación o preparación es la clave para la tranquilidad
Investiga de todo. Saber que llevas todos los documentos que necesitas te dará paz. Tener una agenda para cada día o al menos una idea de los lugares que quieres visitar, te dará libertad. Ir preparada en todos los sentidos es poder, tiempo y seguridad.
Vas a querer repetirlo
La nostalgia que vas a sentir en el avión de regreso a casa jamás se te va a olvidar. Suena cursi, pero es un hecho que la persona que llegó y la que vuelve es completamente diferente. Vas a sentir que nada te detiene a hacer lo que sea que quieras, en el idioma o ciudad que se te ocurra. Regresando a mi primer punto, el poder de creerte imparable se queda en cada partícula.
