Oporto está cambiando, pero lo está haciendo sin prisa. Y si hay una calle que ayuda a entender ese nuevo momento de la ciudad es Rua do Bonjardim. Ubicada en pleno centro, no es novedad que es una calle que en los últimos años se ha ido transformando de forma natural, sumando proyectos interesantes sin perder su función cotidiana.
Durante mucho tiempo fue una vía principalmente residencial y comercial, pensada más para los locales que para el visitante. Hoy sigue siéndolo, pero con una oferta más variada. Tiendas tradicionales, fachadas clásicas y edificios históricos conviven con nuevos hoteles boutique, restaurantes bien ejecutados y espacios creativos que no buscan llamar la atención a gritos, sino integrarse al barrio.

La atención global llegó después de que la revista Time Out incluyera a Rua do Bonjardim en su ranking anual de “las calles más cool del mundo”, situándola en el tercer lugar a nivel mundial y como la número uno en Europa.
Uno de los grandes aciertos de Rua do Bonjardim es su escena gastronómica. Aquí conviven lugares muy sencillos, con propuestas más contemporáneas que reinterpretan la cocina portuguesa. Hay lugares para comer rápido, otros para sentarse con calma y varios que funcionan igual de bien de día que de noche, algo que no todas las zonas del centro pueden decir.

La calle también se beneficia de su ubicación estratégica. Está a pocos pasos del mercado do Bolhão, del teatro Rivoli y de algunas de las avenidas más importantes de la ciudad, lo que la convierte en un punto de conexión natural entre lo histórico y lo actual. No es un destino aislado, sino parte de un recorrido que se arma solo caminando.
Más que una calle “de moda”, Rua do Bonjardim es un buen ejemplo de cómo Oporto está gestionando su crecimiento. Y sí, esta podría ser tu señal de planear tu próximo viaje a la ciudad y probar todo lo nuevo que rodea sus calles.
