Cosas que no puedes pasar por seguridad en el aeropuerto

Viajar tiene todo un ritual. Llegas al aeropuerto, enseñas tu identificación, pasas a seguridad, te quitas los zapatos y, durante unos minutos, entregas tu destino a una banda y a un escáner. Pero entre todas las reglas que creemos conocer, existen algunas tan absurdas que parecen inventadas por alguien que perdió una apuesta. Porque sí, […]

26 Jun 2026

Viajar tiene todo un ritual. Llegas al aeropuerto, enseñas tu identificación, pasas a seguridad, te quitas los zapatos y, durante unos minutos, entregas tu destino a una banda y a un escáner. Pero entre todas las reglas que creemos conocer, existen algunas tan absurdas que parecen inventadas por alguien que perdió una apuesta.

Porque sí, todos sabemos que no puedes pasar una botella de agua o cosas líquidas. Lo que quizá no sabías es todo lo que no puedes pasar además de esto.

Y primero hay que saber una cosa: la textura de lo que llevamos importa. Si algo puede untarse, verterse o adoptar la forma de su recipiente, entra en la categoría de líquido o gel. En otras palabras, un sándwich con crema de cacahuate puede volar contigo, pero el frasco completo podría quedarse en tierra. Lo mismo pasa con el hummus, la Nutella, algunos glaseados e incluso ciertos alimentos para mascotas.

Y si pensabas que el hielo era una excepción, tampoco. Un paquete congelado solo es aceptable si está completamente sólido. Basta con que tenga una pequeña parte derretida para que deje de ser un objeto inocente y se convierta, oficialmente, en un líquido.

Lo increíble es que las reglas aeroportuarias parecen operar en una realidad paralela donde un pastel entero puede ser aceptable, pero un frasco de betún resulta problemático. Donde puedes viajar con una langosta viva o incluso con ciertos animales exóticos bajo condiciones específicas, pero una bola de nieve decorativa demasiado grande puede generar problemas.

También existe una categoría de objetos que parecen perfectamente normales hasta que alguien imagina el peor escenario posible. Un bat de béisbol, unos palos de golf o ciertos equipos deportivos no suelen pasar en cabina porque podrían utilizarse como objetos peligrosos. No importa que tu única intención sea jugar un partido al aterrizar.

Quizá la lección más curiosa es que las normas de seguridad tienen menos que ver con lo que un objeto es y más con lo que potencialmente podría llegar a ser. 

next
Por favor ingrese una dirección de correo electrónico válida.