Las alertas por virus transmitidos por mosquitos se han convertido en un tema cada vez más relevante para la salud pública mundial. Se trata de avisos que emiten las autoridades sanitarias cuando detectan un aumento en la circulación de virus que se transmiten por la picadura de mosquitos, como el dengue, la chikungunya, el virus del Nilo Occidental o incluso otros menos comunes. Estos avisos no siempre implican una crisis inmediata, sino más bien una señal para activar medidas de vigilancia, prevención y comunicación con la población antes de que los contagios se descontrolen.
En Estados Unidos, durante los últimos meses ha aumentado el foco sobre este tipo de amenazas. Las autoridades sanitarias han sido particularmente vigilantes debido al avance de varios arbovirus en regiones vecinas y en otras partes del mundo, lo que puede repercutir en riesgo local o importado. Por ejemplo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos emitieron en 2025 una alerta de salud para viajeros debido a un brote de chikungunya en China, instando a quienes viajan a practicar medidas de precaución para evitar picaduras de mosquitos y reducir la probabilidad de infección al regresar o diseminar la enfermedad.

Aún más significativo para la situación interna, las autoridades de salud de Nueva York confirmaron un caso de chikungunya adquirido localmente, lo que marca un hito en la expansión de este virus en territorio estadounidense. Este caso demuestra que el virus, asociado tradicionalmente con climas tropicales y subtropicales, puede establecer transmisión en zonas templadas, lo que obliga a reforzar la vigilancia y las medidas de prevención.
Estas situaciones se suman a un contexto global en el que las autoridades sanitarias de otros países también han emitido alertas motivadas por la circulación de múltiples virus transmitidos por mosquitos. En regiones de América Latina, por ejemplo, brotes de dengue, chikungunya y otras arbovirosis han intensificado la preocupación sobre la expansión de estos patógenos. Organizaciones internacionales de salud han señalado que el dengue sigue siendo una de las enfermedades transmitidas por mosquitos más extendidas, con millones de casos reportados en distintos continentes.

¿Por qué están aumentando estas alertas? Gran parte se explica por los cambios climáticos que favorecen la reproducción de mosquitos durante más meses del año, así como por las condiciones urbanas que facilitan la acumulación de agua estancada donde estos insectos se reproducen. La movilidad humana también juega un papel crucial, ya que los viajeros pueden introducir virus en nuevas áreas, donde mosquitos locales los transmiten luego a otras personas.
Considerar este tipo de alertas al planear un viaje no significa cancelar planes ni viajar con miedo, sino hacerlo con mayor conciencia. Estas advertencias permiten tomar decisiones informadas: desde empacar repelente adecuado y ropa que cubra la piel, hasta elegir alojamientos con buenas medidas de control de insectos, checar si necesitas ciertas vacunas o pulir cuidados en ciertos destinos. En un mundo donde los viajes son constantes y los virus no reconocen fronteras, estar atentos a estas señales se vuelve una forma responsable y moderna de viajar.