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5 museos que cambiarán para siempre

Varios de los museos más importantes del mundo coincidirán en ambiciosos trabajos de renovación durante los próximos meses. Todos buscan adaptar monumentos culturales del pasado a las exigencias del presente, sin perder aquello que los volvió icónicos en primer lugar.

POR: Iker Jáuregui

Durante décadas, los grandes museos del mundo funcionaron como templos relativamente estáticos: edificios diseñados para custodiar colecciones, más que para absorber el flujo masivo de visitantes que hoy atraviesa sus puertas. Pero el turismo cultural ha reconfigurado todo. En ciudades como París, Londres, Berlín o Nueva York, los museos dejaron de ser únicamente instituciones académicas para convertirse en piezas centrales de la experiencia urbana contemporánea y razones suficientes para hacer un viaje.

Millones de personas circulan cada año por recintos concebidos en otro contexto tecnológico, climático y social, pero que ahora cumplen con exigencias muy distintas. Por ello, una oleada de remodelaciones históricas en los museos más importantes del mundo busca actualizar la infraestructura, mejorar la accesibilidad y replantear la manera en que se vive el arte.

Más que simples ampliaciones, estos proyectos siguen una nueva filosofía museográfica. Los museos ya no sólo necesitan más espacio; necesitan circulación intuitiva, eficiencia energética, flexibilidad curatorial y áreas capaces de integrar descanso, educación y convivencia. En muchos casos, también hay una urgencia técnica: son edificios icónicos construidos en el siglo XX que requieren intervenciones estructurales profundas para seguir funcionando. Así, varias de las instituciones culturales más importantes del planeta atraviesan, o están por hacerlo, transformaciones que redefinirán la experiencia del visitante durante las próximas décadas.

Una mexicana detrás del nuevo MET

El museo más icónico de Nueva York, The Metropolitan Museum of Art, es uno de los recintos culturales que está repensando por completo su configuración, con un ambicioso proyecto de renovación que gira alrededor de la nueva ala de arte moderno y contemporáneo, conocida como Tang Wing.

El proyecto, diseñado por la arquitecta mexicana Frida Escobedo, representa un momento histórico: se trata de la primera mujer en diseñar una nueva ala para el museo en sus más de 150 años de historia. La intervención aumentará en cerca de 50% el espacio para galerías dedicadas al arte de los siglos XX y XXI, incorporando terrazas abiertas, conexiones visuales hacia Central Park y una circulación más fluida entre colecciones históricas y contemporáneas.

El proyecto responde a una necesidad evidente: el MET recibe millones de visitantes al año y sus espacios modernos habían quedado fragmentados y técnicamente limitados para instalaciones contemporáneas de gran escala. La construcción comenzará en 2026 y la apertura está prevista para 2030. Más allá de la expansión, Escobedo propone una arquitectura permeable y luminosa, con estrategias pasivas de sostenibilidad y una atención especial a la accesibilidad.

El tiempo lo alcanza todo (hasta al Pompidou)

Parece que no fue hace mucho que el icónico Centre Pompidou parisino representara el estandarte de cualquier vanguardia arquitectónica. Sin embargo, incluso a lo más moderno lo alcanza el tiempo y, casi tres décadas después de su apertura, se enfrenta a la que quizá sea su transformación más radical.

El edificio diseñado por Renzo Piano y Richard Rogers, célebre por exponer al exterior sus ductos, tuberías y sistemas estructurales, se encuentra bajo una remodelación integral que lo mantiene completamente cerrado desde otoño del año pasado, y no abrirá sino hasta 2030. El proyecto contempla el retiro de todo el asbesto, la renovación de fachadas, mejoras contra incendios, una actualización energética y nuevas soluciones de accesibilidad.

La renovación cultural y arquitectónica estará encabezada por el estudio japonés-francés Moreau Kusunoki, en colaboración con el equipo de la antes mencionada Frida Escobedo. El desafío consiste en intervenir uno de los edificios más influyentes de la arquitectura moderna sin perder el carácter experimental que lo convirtió en un símbolo de París desde 1977. Más que modernizarlo visualmente, el proyecto busca hacerlo viable para las próximas generaciones.

Un nuevo flujo para el museo más visitado del mundo

También en París, el Musée du Louvre impulsa el plan Louvre Nouvelle Renaissance, una estrategia de largo plazo orientada a redistribuir el flujo de visitantes y transformar la experiencia dentro del museo más visitado del mundo. Aunque muchas intervenciones todavía avanzan por etapas, el proyecto contempla nuevas entradas, la reorganización de las circulaciones internas y mejoras en la infraestructura para enfrentar una realidad evidente: el Louvre fue concebido para recibir una cantidad de público muy distinta a los casi nueve millones de visitantes anuales que hoy lo recorren.

La presión turística ha convertido espacios como la sala de La Mona Lisa en puntos de saturación permanente. De hecho, se prevé que la obra más icónica del museo pronto tenga su propia sala. La renovación justamente apunta a descentralizar recorridos, ampliar las áreas de descanso y optimizar los servicios sin alterar el peso histórico del antiguo palacio. El reto consiste en insertar soluciones contemporáneas en el recinto.

Dos décadas de remodelación

En Berlín, el Pergamon Museum lleva años inmerso en una remodelación total que se ha convertido en uno de los proyectos culturales más complejos de Europa. El recinto, parte fundamental de la Isla de los Museos de la capital alemana, cerró parcialmente en 2013 y a la fecha permanece cerrado mientras avanzan los trabajos estructurales. La reapertura gradual está prevista para la próxima década.

La colosal intervención busca actualizar los sistemas técnicos, estabilizar estructuras y mejorar las condiciones de conservación de piezas monumentales, como el altar de Pérgamo o la puerta de Ishtar. Diseñado originalmente por Alfred Messel y Ludwig Hoffmann a inicios del siglo XX, el edificio necesitaba una renovación profunda para responder a estándares contemporáneos de seguridad y conservación. El proyecto incorpora nuevas conexiones subterráneas, accesos más claros y espacios de exposición más flexibles.

Con un enfoque sostenible

El British Museum tiene un ambicioso masterplan dividido en varias fases y distintos enfoques, que plantea una transformación integral del recinto londinense. El proyecto no implica un cierre total, sino una renovación progresiva de galerías, patios y sistemas de circulación. El objetivo es repensar cómo se mueve el visitante dentro de uno de los museos más complejos del mundo, incluyendo la remodelación del pabellón oeste del edificio y una entrada para visitantes complemente nueva.

Pero, en este caso, la propuesta va más allá de la estructura. El masterplan contempla innovadoras mejoras de sostenibilidad, con un centro de energía, único en su tipo, que servirá para que la operación del museo abandone progresivamente los combustibles fósiles y, con ello, disminuya su huella de carbono.

 
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