México

Una guía básica para hacer surf por México

El surf es la fantasía aventurera de muchos viajeros, pero ¿por dónde empezar?

POR: Iker Jáuregui

Hay algo hipnótico en ver a alguien deslizarse sobre una ola. Desde la playa, el surf es una mezcla perfecta entre equilibrio, intuición y libertad. Pero, antes de imaginar maniobras imposibles o atardeceres eternos sobre una tabla, conviene entender algo: el surf empieza mucho antes de entrar al agua, al aprender a leer el mar y el clima, al elegir el equipo correcto y al desarrollar la paciencia.

Porque sí, surfear tiene mucho de técnica, pero también de observación. Y aunque las primeras sesiones probablemente incluyan más caídas que olas perfectas, también son la puerta de entrada a uno de los deportes más adictivos que existen, además de un pretexto perfecto para escaparse a la playa a la mínima oportunidad.

Equipo: la tabla correcta lo cambia todo

La primera gran decisión suele ser qué tabla usar. En términos generales, los tres tipos de tablas más comunes suelen ser softboards –tablas largas, fabricadas con espuma–, longboards –también largas, estables y nobles para olas suaves– y shortboards –rápidas y maniobrables–. Aunque estas últimas, pequeñas y rápidas, suelen ser las más atractivas visualmente, no son la mejor idea para comenzar.

En realidad, lo más recomendable para principiantes es una softboard o tabla de espuma. Son más estables, flotan mejor y reducen el riesgo de golpes. Su volumen hace más fácil mantener el equilibrio. Además, facilitan algo fundamental cuando empiezas: remar y ponerte de pie con mayor facilidad.

¿Cómo vestirse?

Aunque puede ser una oportunidad perfecta para verse bien, el clima y la temperatura del agua deberían determinar el outfit que usaremos mientras surfeamos. En aguas cálidas, muchas veces basta con traje de baño y una licra que te protege de rozaduras. Algunas incluso vienen con protección UV.

Sin embargo, en aguas frías, el wetsuit se vuelve indispensable. Estos trajes de neopreno no sólo conservan el calor, si no que protegen del viento, las rozaduras y las largas horas bajo el sol, además de venir en distintos grosores dependiendo de la temperatura del mar.

Otros gadgets útiles

  • Cera: se coloca sobre la tabla para evitar resbalarse.
  • Leash: la cuerda que une tu tobillo a la tabla.
  • Bloqueador solar resistente al agua: indispensable incluso en días nublados.

El clima: aprender a leer el mar

Antes de lanzarte al agua conviene desarrollar otra habilidad esencial: interpretar las condiciones del mar. El surf depende por completo del clima y el comportamiento del agua. Un buen día para surfear no necesariamente significa cielo despejado, más bien, olas ordenadas, viento favorable y condiciones seguras.

Lo que buscas también suele cambiar dependiendo de tu nivel. Las condiciones ideales para un principiante deberían incluir olas pequeñas y constantes, que rompan sobre la arena, pues reducen cualquier riesgo, además de vientos offshore: aquellos que soplan desde tierra hacia el mar y ayudan a formar olas más limpias.

También es importante observar el tamaño del swell o mar de fondo, que básicamente es la forma primaria de las olas que terminarán llegando a la playa. Otros factores son el periodo, es decir, el tiempo entre dos olas (a mayor periodo, mayor potencia y calidad de las olas), así como las corrientes y la fuerza de la marea.

Con el tiempo empezarás a reconocer patrones y entender qué condiciones funcionan mejor para tu nivel. Sin embargo, mientras aprendes, lo ideal es buscar olas suaves, cercanas a la orilla y con poca gente. Si quieres revisar las condiciones antes de surfear, también hay plataformas como Surf Forecast o Flysurf, que sueltan pronósticos sobre la calidad de las olas en todo el mundo.

¿Cómo empezar?

Uno de los errores más comunes es pensar que el surf empieza al entrar al mar. En realidad, gran parte del progreso ocurre fuera del agua, donde conviene pasar suficiente tiempo practicando antes de aventurarse en las olas.

Lo primero: remar

Remar bien es probablemente la habilidad más importante del surf. Necesitas desarrollar resistencia, postura y ritmo. La posición correcta consiste en mantener el pecho ligeramente levantado, la mirada al frente y el peso equilibrado sobre la tabla.

Pop Up

El famoso y decisivo movimiento para ponerse de pie en la tabla. Esta suele ser la primera gran frontera con la que los novatos se enfrentan cuando están aprendiendo a surfear. La idea es pasar de estar acostado a una posición estable en un solo movimiento, lo bastante fluido como para no perder el equilibrio y caer al agua.

Tranquilo, por lo general no sale a la primera. Pero, para evitar frustraciones y ser revolcado por las olas, lo más recomendable es practicarlo muchas veces antes de intentar una ola real. También ayuda trabajar el equilibrio, la movilidad, la fuerza en el torso y la coordinación. Yoga, natación y ejercicios funcionales suelen complementar muy bien el entrenamiento.

Etiqueta básica de surf

Un tema crucial entre los principiantes: el surf tiene códigos no escritos que ayudan a mantener el orden y evitar accidentes en medio del mar. Algunas reglas esenciales incluyen respetar los turnos y las prioridades, además de mantener la distancia y no “robar” las olas de otros surfistas. Por seguridad, tampoco debes detenerte en la zona donde rompen las olas y, si pierdes la tabla después de una ola, procura proteger a quienes estén cerca. La convivencia en el agua es parte fundamental de la experiencia.

Consejos de seguridad

Es importante recordar que el surf es un deporte extremo que, además, se practica en una superficie volátil e incierta, por lo que es crucial seguir una serie de consejos básicos, como nunca entrar solo al agua cuando eres principiante, revisar las corrientes constantemente, frecuentar playas conocidas y tomar un descanso cuando sea necesario. El mar cambia rápido y aprender a respetarlo es parte del proceso.

¿Cómo mejorar con el tiempo?

El progreso en el surf rara vez es lineal. Hay días increíbles y otros cuando parece que todo cuesta más. La clave suele estar en la repetición. Practicar fuera del agua es crucial. Muchos surfistas mejoran entrenando en tierra, algo ideal para practicar el pop up, trabajar el equilibrio, fortalecer hombros y espalda, y mejorar la movilidad. Incluso 15 minutos diarios pueden hacer la diferencia.

Observar a otros surfistas también suele hacer una gran diferencia. Ver líneas, tiempos y movimientos ayuda muchísimo. Sentarte unos minutos en la playa antes de entrar puede enseñarte más de lo que parece.

Sobre todo, debes tomar en cuenta que el surf tiene una curva de aprendizaje lenta. Y precisamente ahí está parte de su encanto: nunca se domina del todo. Cada ola es distinta, cada día cambia el mar y siempre hay algo nuevo que aprender.

Mejores lugares para surfear en México

México tiene más de 11,000 kilómetros de costa y una geografía privilegiada para el surf. Desde point breaks largos y amables en el Pacífico hasta olas rápidas y pesadas que atraen a surfistas de todo el mundo, el país ofrece escenarios para prácticamente todos los niveles. Lo mejor es que alrededor de muchas de estas playas hay una cultura que mezcla carretera, mariscos frescos, hoteles de diseño y días que giran completamente alrededor de las mareas.

La Saladita y Troncones, Guerrero

En la Costa Grande de Guerrero, La Saladita se ha convertido en uno de los spots favoritos para quienes buscan olas largas y accesibles. Su famoso left point break es ideal para principiantes e intermedios porque permite recorrer la ola durante varios segundos sin demasiada agresividad. Muy cerca, Troncones ofrece un ambiente más relajado y distintas rompientes dependiendo del swell.

La mejor temporada suele ir de abril a octubre, cuando los swells del sur comienzan a entrar con mayor constancia. Si buscas hospedaje, Lo Sereno mantiene ese equilibrio entre diseño relajado y vida frente al mar que encaja perfecto con el ritmo de la zona.

Sayulita, Nayarit

Sayulita probablemente sea el punto de entrada de mayor popularidad para el surf en México. La ola principal del pueblo suele ser amigable para quienes comienzan y hay múltiples escuelas donde puedes tomar clases o rentar tablas. El ambiente también ayuda: aquí el surf se mezcla con cafés, galerías, tacos y una vida de playa muy activa.

Entre noviembre y abril suelen presentarse condiciones más limpias para principiantes, aunque prácticamente todo el año hay olas. Para una experiencia más sofisticada y tranquila lejos del centro, Four Seasons Resort Punta Mita funciona como una gran base para explorar breaks cercanos en la Riviera Nayarit.

Puerto Escondido, Oaxaca

Un lugar especial dentro del surf mundial. Playa Zicatela, conocida como el “Mexican Pipeline”, produce algunas de las olas más poderosas del planeta y atrae a surfistas avanzados de todas partes. Pero la región también tiene opciones mucho más amigables, como La Punta o Carrizalillo, ideales para aprender y desarrollar la técnica.

La temporada grande de olas corre de mayo a septiembre. Si eres principiante, conviene evitar Zicatela y concentrarte en playas más suaves. Entre sesión y sesión, vale la pena visitar el Hotel Escondido, conocer Casa Wabi o terminar el día frente al mar en Atarraya Bar.

Todos Santos, Baja California Sur

Entre el desierto y el Pacífico, Todos Santos combina olas consistentes con una escena creativa y gastronómica que ha transformado esta región de Baja California Sur. Muy cerca se encuentra Playa Cerritos, uno de los spots más accesibles para surfistas principiantes e intermedios gracias a su fondo arenoso y olas relativamente nobles.

La mejor temporada suele ir de noviembre a abril, cuando el Pacífico Norte trae swells más constantes. Para hospedarte, Paradero Todos Santos ofrece una experiencia enfocada en la naturaleza y el diseño. Después del surf, los fish tacos de Barracuda Cantina se han vuelto casi parte obligatoria del ritual.

Rosarito, Baja California Norte

En el norte del país, Rosarito mantiene una relación histórica con la cultura del surf de California. Aquí el agua es más fría, el paisaje más salvaje y las marejadas del Pacífico traen olas constantes durante gran parte del año. La región funciona especialmente bien para surfistas intermedios, aunque hay playas adecuadas para distintos niveles.

Con más de 11,000 kilómetros de costa, México es una de las capitales mundiales del surf. El invierno suele traer las mejores condiciones, especialmente entre noviembre y marzo. Muchos viajeros utilizan Casa Olivea como base para explorar distintos breaks de la costa. Y como toda buena sesión merece una recompensa, nada como terminar el día con una langosta estilo Puerto Nuevo o una cerveza frente al mar en Ricky’s Bar.

 
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