La perspectiva de las alturas suele revelar cosas que quizá antes ni siquiera sospechábamos. Resulta curioso que sólo la prodigiosa distancia del aire nos sirva para realmente comprender por dónde caminamos. Ver lo que está frente a nosotros todo el tiempo, pero que con el detalle terrenal quizá no significa nada.

Visto en cenital, México se muestra como un país de contrastes. De intrincadas masas urbanas y de eternos paisajes naturales. De desarrollo y de estrechez. De multitudes y de soledad.
Entre todo surge un patrón improbable: el futbol. Canchas de todas las características. Estadios modernos, campitos de tierra, terrenos dentro de un cráter volcánico o dibujados disparejos en medio de la ciudad. La fotografía aérea de Santiago Arau ha ido descubriendo esta constante, revelando desde las alturas lo que está más cerca de nosotros.



