Me encanta conocer lugares que además de consentirte, te hacen conocer diferentes formas de existir en otras partes del mundo. No solo por los resultados que pueden generar a la larga en ti, si no también, por que dejan viajar a través de diferentes tratamientos o tradiciones. En una ciudad donde cada semana parece abrir un nuevo espacio de bienestar, pocos logran ofrecer algo verdaderamente distinto. SEVANNA un nuevo wellness hub en Lomas de Chapultepec que convierte una visita al spa en una travesía por distintas tradiciones de auto-cuidado del mundo.
La experiencia comienza desde que cruzas la puerta. El ritmo de la ciudad parece quedarse afuera mientras el espacio te transporta a las Savannah africana. Los tonos verde olvido en las paredes, la luz y la atmósfera serena crean la sensación de haber abandonado por unas horas la Ciudad de México.
Los pequeños detalles refuerzan esa idea de viaje. Al llegar, los visitantes reciben unas pantuflas y cuando les ofrecen una bebida, esta llega acompañada de una charola y una toalla caliente, o el famoso oshibori, un gesto que te recuerda de inmediato la hospitalidad y los rituales de bienvenida característicos de Japón.
Pero el recorrido no solo está presente en los tratamientos. También forma parte de la identidad misma de Sevanna. En la carta de bienvenida que recibe cada visitante, sus fundadoras explican que el nombre surge de la unión de dos conceptos: seven, una referencia a la energía y el equilibrio de los siete chakras, y savanna, la sabana africana que inspira la calma, la conexión con la naturaleza y esa sensación de volver a lo esencial. La combinación resume la filosofía del espacio: crear algo más que un spa. Un refugio donde las personas puedan detenerse por un momento, bajar el ritmo y encontrar un balance entre cuerpo, mente y alma.

El recorrido continúa por Brasil, donde nacieron muchos de los protocolos de drenaje linfático que hoy son referencia mundial en el cuidado corporal. Estos tratamientos, reconocidos por estimular la circulación y reducir la retención de líquidos, forman parte de una filosofía que entiende el bienestar como algo que va más allá de la estética.
La siguiente parada podría ser Corea del Sur, uno de los países que más ha influido en la industria global de la belleza durante la última década. Los tratamientos faciales inspirados en el skincare coreano combinan innovación, prevención y una visión de largo plazo sobre la salud de la piel. A ellos se suman técnicas y productos desarrollados en Estados Unidos, donde la tecnología y el wellness científico continúan marcando tendencias.
México también tiene un lugar dentro de esta ruta global. Entre los rituales destaca una exfoliación capilar con café, un ingrediente profundamente arraigado en la cultura latinoamericana que ayuda a estimular la circulación y revitalizar el cuero cabelludo. Es un recordatorio de que muchas de las prácticas más efectivas de auto cuidado tienen sus raíces en tradiciones locales que han pasado de generación en generación.
Más que ofrecer una colección de tratamientos, Sevanna parece responder a una tendencia cada vez más visible en el mundo del wellness: la búsqueda de experiencias que integren conocimientos, ciencia, rituales y técnicas provenientes de distintas partes del planeta en un mismo lugar.
En una época en la que viajar se ha convertido en una forma de aprendizaje y descubrimiento personal, espacios como este demuestran que no siempre es necesario abordar un avión para ampliar nuestra perspectiva. A veces basta con cruzar una puerta para encontrar nuevas maneras de cuidar el cuerpo, la mente y el tiempo que nos dedicamos a nosotros mismos.
Más que un spa para pelo, Sevanna propone una especie de atlas del bienestar. Un lugar donde prácticas nacidas en distintos rincones del mundo conviven bajo un mismo techo y recuerdan que viajar, al final, también puede ser una forma de volver a uno mismo.
