Puebla fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO gracias a su enorme riqueza cultural y gastronómica. Una ciudad única en la que conviven espacios tradicionales y propuestas más modernas.
Todo comenzó con el totomoxtle, las hojas secas que envuelven las mazorcas, y la idea de rescatar variedades nativas de maíz criollo.
La exposición se compone de bocetos, joyas y 100 papalotes de papel.
Puebla fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Esta formación geológica se eleva solo 23 metros sobre el nivel del suelo.
Aquí las personas hablan su propio dialecto originario del Norte de Italia y los quesos son imperdibles.
Los libros y el arte de leerlos están lejos de desaparecer.
Las tradiciones de la cultura náhuatl vuelven a la vida entre sus calles y plazas.
Alejandro von Humboldt pasó un año en la Nueva España con el objetivo de hacer un estudio científico del territorio
Un itinerario cultural y gastronómico para disfrutar esta monumental ciudad
Con este descubrimiento sin precedentes, la importancia, percepción y veneración de las diferentes deidades da un giro.
Los campos de Puebla se pintan de un amarillo intenso, por lo que Cholula y Atlixco son ideales para ver este espectáculo de cempasúchil
Un sitio colosal, pocas veces reconocido en México.
Hay quienes dicen que los primeros chiles en nogada se hicieron en un convento de Puebla.