El festival de arquitectura que reúne a más de 80 mil personas en la Ciudad de México llega con nuevas propuestas y mucho por ver.
Con un estilo gótico reformado en los últimos años del siglo XX, este templo se posiciona como uno de los más grandes del mundo.
Desde hace 85 años este sitio es testigo de los sucesos más importantes del Centro Histórico de la Ciudad de México.
Una fortaleza fortificada que sobrevivió a pequeñas y grandes batallas desde el siglo XIII, se transformó en un museo protegido por el gobierno polaco.
Es el único templo en todo el país en donde las creencias indígenas están plasmadas en la cúpula principal de la capilla.
Además de crear la pintura más famosa del mundo, creó obras arquitectónicas que han trascendido a través de los siglos.
Las visitas al interior de este monumento nacional fueron suspendidas en 1951, ahora sólo se puede admirar desde lejos.
Esta localidad se unió a la lista de pueblos mágicos en 2011 siendo uno de los dos únicos pueblos mágicos que tiene Campeche.
El nombre El Tajín significa lugar de un conjunto de templos de donde sale humo constantemente, pues se cree que ahí se quemaba copal con frecuencia.
En algún momento se le atribuyó su fundación al mítico Ulises. Hoy, los antiguos edificios nos revelan su historia.
Desde faros embrujados hasta techos chapados en oro, la arquitectura de Toronto nos muestra el lado B de la ciudad.
Durante la época colonial este poblado fue uno de los principales productores de caña de azúcar. Hoy, el aroma dulce se mezcla con sus edificios históricos.
La catedral de Florencia es una obra de arte que alberga más arte, el epítome del genio renacentista.
Con interiores cuidadosamente diseñados y ubicadas en destinos de descanso, son la opción para unos días fuera de la ciudad.
En Oaxaca, las baldosas diseñadas por artistas comunican ideas sobre estética, reproducibilidad y abstracción.