Un clásico de Londres.
Un hotel en Londres que mientras más pasa el tiempo, más crece su valor.
Destino predilecto de los jetseteros, acantilados llenos de historia, cultura, gastronomía y también, tiendas de lujo.
En 1928 una “buena” familia le encargó a Le Corbusier una casita de campo. ¿El resultado? Una de obra clave de la arquitectura moderna.
No hace falta una mesa para comer bien.
¿Quién dijo que un hostal es sinónimo de hacinamiento y mala comida?
Hoteles con pocas habitaciones, súper buen servicio y una personalidad única.