Este legendario bar en Rosarito (alguna vez visitado por Leonardo Di Caprio y Russell Crowe) es una parada obligada al viajar por carretera en Baja California.
Entre la delicadeza japonesa y la impresionante materia prima de Ensenada, este proyecto (vecino de Deckman´s en el Mogor) propone un combo de locura.
En 2017, Enrique Medina pasó un par de semanas recorriendo Guanzhou, Hong Kong, Macau y Kaiping. Estas fotografías son el recuerdo de una escapada con encanto poco común.
Cascadas vanidosas, puentes históricos, termas nudistas (y cerveza artesanal) para los entusiastas de las aventuras al aire libre.
En Yucatán existen muchas haciendas convertidas en hoteles. Ninguna se parece al Chablé.
El producto más importante del país está presente en todo tipo de recetas y platillos de norte a sur. Estas son algunas sugerencias de lo que hay que pedir en diferentes destinos.
En 2018, Enrique Medina pasó tres semanas recorriendo tres islas en Hawái. Estas fotografías son un recuerdo de aquella escapada idílica en medio del Pacífico.
Naturaleza y arte urbano para reivindicar la gran frontera urbana que comparten Chihuahua y Texas.
Un hotel imperdible, la mejor vista de Ensenada desde un mirador, un día de playa y el mejor pan artesanal de la zona son sólo algunos de los atractivos alrededor de Tijuana.
En 2011, Enrique Medina pasó un verano en Catemaco y la región de Los Tuxtlas. Estas fotografías son un recuerdo de aquella temporada (llena de aventura y escapadas de fin de semana).
En estos tres santuarios en Chiapas, Nayarit y Veracruz, los viajeros llegan con los binoculares bien puestos para observar cientos de especies de aves.
A poco menos de una hora de la Ciudad de México, esta experiencia gastronómica permite reconectar con la naturaleza (y disfrutar de la temporada de hongos).
Más allá de las grandes marquesinas, esta selección propone espacios (pequeños e independientes) para adentrarse de lleno en la escena artística local porteña.
Durante cinco semanas, la artista vienesa Stefanie Moshammer recorrió el país por carretera. Este es un registro visual de su viaje.
Un itinerario que redescubre la efervescencia que se desarrolló al calor de la Gran Vía, el barrio de Malasaña y el Rastro en los años de la Movida Madrileña.