Fiordos, icebergs y un paisaje increíble.
Evocar esta región nos hace pensar en aventuras, en naturaleza, en hacer una última parada.
Durante el verano y el otoño, Groenlandia presume lo que generalmente permanece oculto debajo del hielo: montañas, plantas y ríos.
En esta ciudad del sur de Argentina, la naturaleza, el buceo y el buen comer son algunos de los atractivos que se pueden disfrutar.
Atrapado entre dos montañas, Telluride es un pequeño pueblo de Colorado que atrae a los visitantes por sus paisajes y sus historias.
Sabores que se encuentran en el camino entre el mar Arábigo, el golfo Pérsico, parte del Mediterráneo y hasta el estrecho de Gibraltar.
A dos horas de Vancouver, Whistler es la escapada perfecta para quienes quieren disfrutar de la naturaleza y la comida canadiense.
Un trayecto por desierto y oasis, entre el Pacífico y el Mar de Cortés. Baja California Sur está lleno de historia y fauna marina.
Dos días alcanzan para asomarse a la historia de Albuquerque, pasear en globo sobre el Río Grande y admirar las Montañas Sandía.
Un pueblo para quienes prefieren la tranquilidad y la relajación total.
Un pueblo encantador en el corazón del paisaje boscoso.
Un pueblo enigmático ideal para realizar caminatas por el bosque.
Un hermoso pueblo repleto de flores con una de las vistas más espectaculares del Popocatépetl.
Un destino con paisajes surrealistas, bosques de exuberante vegetación e impresionantes tesoros coloniales.