Dormir frente al mar o a unos pasos de un museo es parte del encanto de viajar por Italia. Para quienes preparan las habitaciones, sirven el desayuno o mantienen sus calles limpias, encontrar casa en esos mismos destinos puede ser mucho más complicado.
Para atender parte del problema, el Ministerio de Turismo impulsa Staff House, un programa gestionado por Invitalia que contempla 120 millones de euros para mejorar alojamientos y apoyar los gastos de hospedaje del personal a través de las empresas.
En Florencia y Venecia, para encontrar una renta de largo plazo hay que competir por espacio en ciudades muy visitadas. Florencia ha ampliado las restricciones a nuevos alquileres turísticos breves, mientras que en Venecia existen iniciativas para recuperar viviendas vacías destinadas a trabajadores, como el personal universitario.

En la costa, la dificultad se concentra en verano: los empleados estacionales necesitan alojamiento justo cuando llegan más viajeros. Rímini permite reutilizar temporalmente determinados hoteles en desuso como residencias para trabajadores y estudiantes.
Capri añade otra barrera: el mar. Para alguien que vive en Nápoles, aceptar un turno nocturno en la isla puede depender de tener dónde dormir, además de las opciones de transporte.

¿Qué propone Staff House?
El programa destina 54 millones de euros a mejorar o completar inmuebles para el personal y 66 millones a apoyar gastos de alojamiento. Según ANSA, el 7 de octubre de 2026, 146 empresas ya habían recibido la concesión definitiva de las ayudas.
La iniciativa puede facilitar que más personas acepten un empleo durante la temporada. El reto será también ofrecer estabilidad a quienes quieran quedarse.
Porque detrás de cada estancia hay alguien que termina su jornada y necesita volver a casa. Los destinos que queremos visitar también deben ser lugares donde sea posible vivir.
