En 1928 una “buena” familia le encargó a Le Corbusier una casita de campo. ¿El resultado? Una de obra clave de la arquitectura moderna.
Más que restaurante es una invitación a comer en casa de un amigo: Casa Arévalo.
El Savoy Hotel renueva su estilo y vuelve a ser uno de los favoritos para recibir a los viajeros que visitan Buenos Aires.