Hoteles que tienen todo para convertirse en leyenda. Mientras tanto, reciben a sus huéspedes, los consienten, ¡y nos encantan!
Su ubicación los convierte en la puerta de entrada de algunos destinos dignos de cámara.
Lo que hace especiales a estos hoteles es su tamaño y el hecho de que te hacen sentir como en casa.
En estos lugares lo primero que salta a la vista no es ni el concierge ni el buffet, sino el genio que estuvo detrás de su concepto.
Cuesta trabajo creer que puedes darte el lujo de tomar el sol en sus espectaculares albercas o de recorrer sus inmensos pasillos.