No tiene un estilo estético particular porque un denominador común más sutil caracteriza su obra: el trabajo por los otros.
Un chef que vive y trabaja en la ciudad nos revela sus lugares favoritos.
Espacios para dormir que combinan la hospitalidad occidental con la eficiencia local.
Aunque su lugar favorito del mundo es su cama, la autora de La memoria de las cosas también sale a la aventura y hasta roba ceniceros.
Antes de su exilio estadounidense, Mies van der Rohe dejó, en la entonces Checoslovaquia, una obra modernista previa al Bauhaus.