En un país donde la comida cuenta historias, el tamal del Día de la Candelaria es un recordatorio de que las tradiciones no solo se celebran: también se saborean.
Viajar por Italia con hambre y curiosidad es descubrir que los grandes platos no siempre están donde todos miran. A veces, basta con sentarse donde comen los locales y dejar que el territorio hable.
El viaje de la mariposa monarca es un testimonio anual de resistencia, pero también del frágil equilibrio entre la migración y el mundo que las rodea.
Más que una receta, el tamal es una idea universal: la de envolver el alimento con paciencia y dejar que el tiempo y el vapor hagan su trabajo. En cada región, ese gesto se transforma, pero el espíritu permanece.
Bruselas ha transformado sus calles con una de sus tradiciones más importantes: el cómic y una ruta dedicada a sus personajes.
El mejor amigo del humano presente en cinco cuadros icónicos.